La comedia ‘El amor es un viaje en trineo al infierno’ prometía ser una explosión de risas y diversión, pero lo que encontramos fue una película vacía y sin humor.
La historia sigue a un joven que se enamora perdidamente de una mujer, pero pronto se da cuenta de que su relación es un infierno. Al menos, eso es lo que pretende ser la trama de la película.
El problema es que la película no logra transmitir la emoción y la pasión que debería tener un drama romántico. Las actuaciones de los actores son forzadas y la escritura es pobre. La dirección tampoco ayuda, ya que se nota que el director no tiene una visión clara de lo que quiere contar.
En un intento por hacer reír, la película recurre a chistes y situaciones cómicas que no funcionan. Los diálogos son forzados y no hay un momento en que la audiencia se sienta cómoda riendo. Al final, la comedia queda en un lugar medio, ni siquiera es una comedia negra, es solo una comedia mala.
La falta de originalidad y la falta de calidad en la producción hacen que la película sea un ejercicio en vano. El amor es un viaje en trineo al infierno es una comedia que no hace reír, y eso es un problema grave en un género que se supone que debe hacerlo.
