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La reunión del Senado de la provincia de Buenos Aires se convirtió en un escenario para la confrontación entre los funcionarios peronistas del gobierno nacional y los de la provincia.

Según fuentes, el ministro de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, se refirió a los funcionarios bonaerenses, como el presidente del Senado, Axel Kicillof, y el ministro de Desarrollo de la Provincia, Felipe Solá, recordando que ocupan sus cargos gracias a la figura de Cristina Kirchner.

‘La verdad es que hay gente que se creció y se cree que es el que manda’, expresó Berni, en referencia a los funcionarios bonaerenses.

Kicillof y Solá, por su parte, no se dejaron llevar por las palabras de Berni y respondieron con firmeza, afirmando que su mandato se debe a la voluntad popular y no a la benevolencia de Cristina Kirchner.

La discusión se centró en la situación de la provincia de Buenos Aires, que enfrenta problemas de seguridad y economía.

Según expusieron fuentes cercanas al ministro Berni, la confrontación se debe a la disputa por el control del poder en la provincia, entre el gobierno nacional y el gobierno provincial.

La situación se agravó cuando Kicillof y Solá se negaron a firmar un acuerdo con el gobierno nacional para la distribución de recursos para la provincia, lo que generó una tensión entre los funcionarios.

‘El problema es que hay gente que se cree que es el dueño de la provincia y que puede hacer lo que quiera’, expresó Berni, en una clara alusión a Kicillof y Solá.

La discusión se prolongó durante varias horas, hasta que finalmente se llegó a un acuerdo para la firma del acuerdo.

La reunión del Senado bonaerense se cerró con la promesa de que se trabajará en la resolución de los problemas de la provincia, pero la confrontación entre los funcionarios peronistas del gobierno nacional y los de la provincia sigue siendo un tema latente.

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