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La realidad del país es cada vez más desalentadora. Mientras el presidente ultraliberal, Javier Milei, promete reducir la deuda nacional y mejorar la situación económica, la realidad es que la mayoría de los trabajadores de la energía, un sector clave del país, están sumergidos en la trampa del endeudamiento.

Según una reciente encuesta, de cada diez trabajadores jerárquicos de la energía, ocho están endeudados. Este número es aún más alarmante si se considera que los empleados mejor remunerados, es decir, aquellos que ganan más de $40.000 al mes, no están exentos de la deuda.

La mayoría de los trabajadores endeudados utilizan el dinero para comprar alimentos, ropa y bienes básicos. Esto significa que, en la práctica, no tienen acceso a la justicia social y están condenados a vivir en la pobreza.

La encuesta también reveló que casi de cuatro de cada diez trabajadores están en mora. Esto significa que están perdiendo su derecho a acceder a servicios básicos como la electricidad y el agua debido a su incapacidad para pagar sus deudas.

La situación es aún más crítica en los sectores más vulnerables de la sociedad. Los trabajadores de la energía de menor nivel y con menos ingresos están en una posición aún más desventajosa, lo que los condena a vivir en una situación de pobreza extrema.

La falta de acceso a la justicia social en nuestro país es un problema que se ha estado arrastrando durante décadas. La política económica del gobierno ha priorizado la acumulación de riqueza en manos de pocos, lo que ha llevado a una mayor desigualdad y pobreza.

Es hora de que el gobierno reconozca la realidad de la situation y tome medidas para abordar la falta de acceso a la justicia social. Esto incluye la implementación de políticas que promuevan la igualdad de oportunidades, la reducción de la desigualdad y la mejora de la situación económica de los trabajadores.

La lucha por la justicia social es un derecho humano fundamental. Es hora de que nuestro país tome medidas para proteger este derecho y garantizar que todos los trabajadores puedan vivir con dignidad.

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