La crisis en el partido PRO se profundizó hoy con la intervención de Mauricio Macri, quien se posicionó en contra del jefe de Gabinete, Santiago Lafleur Adorni.
Según fuentes del partido, Macri impulsó un comunicado a través de la mesa directiva, donde le piden al presidente que ‘no defienda’ más al funcionario.
El expresidente no se limitó a pedir la retirada de la defensa del jefe de Gabinete, sino que también se sumó a los que cuestionan la versión sobre el origen de los 300 mil dólares que Adorni alega haber recibido como regalo de sus suegros.
La trastienda de este pronunciamiento es incómoda, y muestra las grietas que hay dentro del partido PRO desde que Lafleur asumió como jefe de Gabinete.
Los antecedentes de esta crisis son determinantes. La relación entre Lafleur y el expresidente Macri ha sido siempre compleja, y la decisión de Lafleur de no defender a Mauricio Macri en la causa que lo involucra en la megadeuda con el FMI, fue el detonante de esta crisis.
El partido PRO siempre se ha caracterizado por su disciplina interna, pero parece que esta vez la ruptura es irreversible.
Los líderes del partido, como Javier Milei, ya están hablando de que Lafleur debe renunciar o que debe ser desplazado.
La situación es delicada, y es difícil predecir cómo se desarrollará.
Lo que es seguro es que la crisis en el partido PRO afectará la imagen del gobierno y la relación con la oposición.
El presidente debe tomar una decisión rápida para evitar que la situación se agrave.
La crisis en el partido PRO es un reflejo de la crisis política que vive el país, y es importante que se resuelva de manera rápida y eficaz.
