La Competencia Internacional agrupa a las argentinas “Arturo a los 30”, de Martín Shanly, y “La vida a oscuras”, de Enrique Bellande, entre otros films de diversas nacionalidades.
Se trata de un programa que otorga líneas de financiamiento para proyectos de producción de contenido audiovisual que potencia a las productoras locales y a todos los sectores complementarios que hacen al mundo audiovisual.
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En Rituales del Mundo, que se estrena el de mayo en HBO Max, Ed Sttaford (que suele recorrer los sitios mas inhóspitos arreglándoselas solo para sobre
La propuesta tendría impacto positivo en la recaudación, aunque advierten sobre la falta de confianza que tiene el peso.
La sorpresiva propuesta del peso digital que lanzó el ministro de Economía y candidato presidencial por Unión por la Patria, Sergio Massa, tiene potencialidad en términos de reducción de la informalidad y por ende para mejorar la recaudación, y de cerrarle caminos al crimen financiero, aunque también supone un gran desafío regulatoriode parte del Banco Central y también en términos de infraestructura de conectividad. También despierta dudas sobre qué tecnología adoptar y acerca del problema de confianza de base que tiene el peso. Exigiría dar soluciones para comercios y empresas que no están en condiciones económicas de «blanquearse» al 100 por ciento.
A esas primeras conclusiones llegaron varios economistas consultados por Página/12 de cara al innovador tema que puso en agenda Massa. Así sea de manera algo simbólica, la moneda digital le permite al ministro mostrar algo de iniciativa en el terreno del signo monetario, frente a la propuesta de la dolarización que tiene Javier Milei, que es tan arriesgada y difícil de llevar adelante que ya el propio candidato libertario parece tratar de esconderla en su baúl de consignas reaccionarias.
El expresidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, considera que la iniciativa «fortalece al sistema de medios de pago». «Las ventajas son reducir la evasión impositiva y prevenir el crimen financiero. Es una herramienta importante, tanto por lo simbólico como por lo real. Se trata de una propuesta innovadora, Suecia, China y Bahamas, lo han introducido, Uruguay y Brasil están avanzando y muchos países lo están pensando. Se espera que en un plazo de unos 5 años en los países desarrollados y de diez años para los menos avanzados, el dinero físico va a desaparecer«, agrega.
Vanoli advierte que «se requiere que haya telecomunicaciones en todo el país y una adecuada educación financiera. Pero también es complejo para la economía informal. Para que funcione, hay que dar una solución, la posibilidad de que haya un blanqueo puede ser importante. Tiene que venir de la mano de un plan antiinflacionario».
Además, el extitular del Central considera que «hay múltiples desafíos regulatorios para el BCRA. En principio, habrá una larga transición en donde el peso tradicional y el digital convivan. Entonces es necesario proveer el marco regulatorio para la logística en todo el país y definir si la moneda digital va a generar un sistema de cuentas minoristas o si se va a aplicar a nivel mayorista, sin que haya cuentas de particulares en el BCRA. Esto se discute mucho en el mundo porque afecta al negocio de los bancos».
Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina, coincide en que «las ventajas pasan por formalizar más la economía, blanqueando operaciones, con impacto en la recaudación y la trazabilidad de las operaciones. Parece una herramienta útil dados los cambios que se han dado desde la pandemia en adelante».
Agustín D’Attellis, director del BCRA, sostiene que la iniciativa «tiene los beneficios de tecnología blockchain pero a diferencia de las criptomonedas, cuenta con regulación y centralización en la emisión«. «Hay un desafío asociado a la regulación y la supervisión de parte del BCRA y de otras entidades para que no haya problemas de ataques cybernéticos, abusos y estafas», indica.
El funcionario del BCRA sostiene que «en una primera etapa, el efecto directo es que ayuda a combatir la informalidad. Como cualquier plan de estabilización requiere ir al equilibrio fiscal, lo que planteamos es una alternativa innovadora diciendo que si ampliamos la base de tributación podemos mejorar la recaudación, sin necesidad de ajuste. Luego habrá otros beneficios, como la mayor transparencia y trazabilidad y el desarrollo de un mercado de tokens para contener el ahorro interno».
El presidente de la Fundación Inclusión Productiva, Carlos María de los Santos, asegura que «permitirá eliminar la evasión fiscal, con un impacto muy fuerte en la recaudación y por lo tanto en la reducción del déficit fiscal».
«Sin una moneda estable, ninguna moneda digital puede funcionar. Y lo que no se discute, es cómo abordar los problemas estructurales que hacen que la moneda no sea estable. Tampoco son soluciones la dolarización ni el bimonetarismo», advierte el economista Ricardo Delgado, director de la consultora Analytica.
«La idea es innovadora, de eso no hay dudas. El tema es que hay que adaptarla a la realidad nacional. Argentina todavía está muy lejos de poder tomar una medida como esta. Primero es necesario estabilizar su moneda. Y hacerla digital no cambia esa situación. También se necesita tener conectividad en todos lados», analiza el analista financiero Christian Buteler. «Por un lado, la moneda digital podría impactar en una suba de ingresos tributarios por el lado de la formalización, pero por el otro, puede volver inviable el negocio de muchos comercios y empresas, que no pueden soportar una estructura de costos totalmente formal, de modo que también podría tener un impacto negativo en la actividad», agrega.
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Seleccionado para representar al país en los Premios Goya, el film de Benjamín Naishtat y María Alché comenzó su recorrido mucho antes de la actual amenaza sobre la educación pública. Pero los actores señalan que el carácter pendular de la realidad argentina le da vigencia aquí y en otros territorios.
A veces, la ficción tiene la intuición azarosa de mostrar la posibilidad de una realidad futura. En tiempos difíciles para la Argentina, mientras se debate, entre otras cosas, el destino de la universidad pública, los directores Benjamín Naishtat y María Alché pensaron, escribieron y dirigieron Puan, un film en el que la Facultad de Filosofía de la UBA no sólo es el epicentro donde transcurre la historia, sino un motivo de lucha y defensa de lo que hoy verdaderamente está en juego en la Argentina. Porque está claro que el destino de la universidad pública está amenazado.
Pero al igual que en el comienzo de esta nota, Puan es una ficción. Muy verosímil con los tiempos que corren, pero es una ficción. Y nadie puede tildar a los cineastas de oportunistas porque cuando este largometraje se pensó y se filmó todavía no se conocían las ideas de cierto candidato presidencial: el rodaje fue el año pasado. Desde este jueves 5, los espectadores podrán ver esta notable ficción y preguntarse: ¿Cómo sigue esta realidad?
Pero, ¿de qué trata Puan? Marcelo Pena (Marcelo Subiotto, con una actuación notable) ha dedicado su vida a la enseñanza de Filosofía en la Universidad de Buenos Aires. Cuando su mentor muere inesperadamente, Marcelo asume que heredará la posición de titular de Cátedra. Lo que no imagina es que Rafael Sujarchuk (Leonardo Sbaraglia, en un papel muy opuesto al de Subiotto, pero también excelente), un carismático y seductor colega, regresará de su pedestal en Europa para competir por el puesto vacante. Los torpes esfuerzos de Marcelo por demostrar que es el mejor candidato desencadenarán un divertido duelo, mientras su vida y su mundo entran en un espiral de caos.
El film llega con grandes pergaminos en su camino inicial. En la 71ª edición del Festival de San Sebastián que culminó el sábado pasado, Puan se alzó con dos importantes premios: su protagonista, Marcelo Subiotto, se llevó la “Concha de Plata” a la Mejor interpretación protagonista (Ex-aequo) -compartido con Tatsuya Fuji por Great Absence-, mientras que María Alché y Benjamín Naishtat cosecharon el Premio del jurado al Mejor guion. El largometraje del director de Rojo y de la directora de Familia sumergida también fue elegido por los miembros de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina para representar al cine nacional en la próxima entrega de los Premios Goya, considerados los “Oscar españoles”.
“Estoy disfrutando mucho de este reconocimiento del jurado de San Sebastián, ya que se trata de un premio que tiene el prestigio de semejante festival, así que es un honor”, sostiene Subiotto en diálogo con Página/12. “No puedo dejar de ver en este premio el reconocimiento a un trabajo colectivo. Si bien es mi nombre el que está en primer plano, no puedo dejar de ver que ese personaje tiene muchas aristas en su composición que lo hacen ser lo que es. El vestuario de Mariana Seropian, el look definido por Marisa Amenta, el trabajo de María Alché y Benjamín Naishtat, primero como guionistas, y luego como directores, la capacidad de una directora de fotografía de lujo como Helene Louvart, para que ese personaje aparezca como lo hace en la pantalla. Eso es el cine, una potencia colectiva, preciosa. El actor aporta un 30 por ciento de todo eso, su responsabilidad es entender que de ese porcentaje tendrá que darlo todo, justamente porque ‘juega en una baldosa’”, completa con elogios Subiotto.
Su colega, Leonardo Sbaraglia, afirma que “fue súper poderoso lo que pasó con Puan en San Sebastián, y desde antes que se presentara había un muy lindo run-run de que la película era muy buena”. Y en relación a Puan estrictamente, subraya: “Aunque está tocando una problemática bien actual en la Argentina, yo creo que nos dimos cuenta de que no solamente va a ser conmovedora en nuestro país, sino que es algo que evidentemente está pasando y está conmoviendo en otros países”. El coprotagonista entiende que “no son temas de ahora sino de toda la vida, pero que evidentemente en este momento funcionan como un disparador y como una posibilidad de volver, en principio, a poder pensar en una película que no solamente tiene todos los valores y una riqueza cinematográfica y compleja, sino que también es una película que se transforma en necesaria; en necesaria también por su complejidad”, entiende Sbaraglia.
-¿Cómo vivieron el rodaje en el mundo universitario?
Marcelo Subiotto: -Muy bien. Hay una particularidad en el trabajo de la universidad y en todos los ámbitos, de haber organizado ese universo con gente del lugar. Entonces, eso ayudó muchísimo. Era realmente como estar en la universidad. Por momentos, las escenas tenían un costado casi documental.
-Además, vos estudiaste filosofía…
M. S.: -Estuve un tiempito cursando algunas cosas ahí, así que también me resultaba familiar. Pero el acierto fue estar trabajando con alumnos que se prestaron a participar de la peli. Ese mundo se armó, entonces, mucho más fácilmente. Y eso colabora un montonazo con lo que a uno le toca hacer.
Leonardo Sbaraglia: -En mii caso, fue parecido. Estábamos haciendo algunas escenas y estábamos rodeados de estudiantes y con gente muy relacionada a las clases de filosofía. Y yo todavía estaba estudiando una de las masterclass que tenía que dar mi personaje. Así que la iba cotejando con los chicos ahí y me iban corrigiendo. Ese contacto estaba bueno. Había un contacto muy directo con algo de lo real. Además, tanto las clases que dio el personaje de Marcelo como la que le tocó a mi personaje, la mayoría de los que fueron a presenciarlas eran alumnos de ahí.
M. S.: -Nos hicimos los profesores adelante de los alumnos (risas).
L. S.:– ¡Terrible! ¡Una falta de respeto! (risas).
-¿Les resultó sencillo el texto de la película con las citas de filosofía?
M. S.: -No, pero lo trabajamos un montonazo. Trabajamos con profesores…
L. S.:-Diego Sztulwark, que lo conozco casualmente de otro lado, me ayudó. Y, además, estábamos en contacto con los chicos. También tuvimos reuniones con otra filósofa, Jazmín Ferreiro.
M. S.: -Ella dio una clase en Lugano, que la fui a ver. Tuvimos mucho. También con el papá de Benja, que es filósofo, por el tema de Heidegger, que menciona mi personaje en las clases que le da a la señora adinerada. Siempre estuvimos con el medio académico para entender. Y los chicos también se encargaron de trabajar mucho sobre esos textos para que, a la vez, ese universo académico tenga una lectura para el espectador.
-Todo eso los ayudó a componer después los personajes, ¿no?
L. S.: -Después fuimos entendiendo lo que ellos querían como directores. Ellos querían cosas muy concretas. Yo no tuve tantos ensayos, Marcelo tuvo muchos más. Fue ir apuntalando y, a la hora del rodaje, se fue afilando y afinando. Y ellos también. Los directores se van dando cuenta en la medida que se va rodando qué es lo que va a funcionar. No es que todo el mundo sabe lo que va a hacer: también hay algo que va surgiendo y ahí se van dando cuenta de qué es lo que mejor funciona. O a veces, se hacen varias alternativas. En el caso de Rafael Sujarchuk era difícil porque es un personaje que no se sabía bien cuál era la mejor versión, en relación a cómo aportar a la película, de qué manera, si era un personaje que tenía que caer mejor en ciertas partes, peor en otras. Había cuestiones que tenían mucho que ver con la comedia, con este contrapunto que tenemos entre los dos. Sobre todo, las primeras escenas son muy graciosas.
-¿Ves a tu personaje como un poco soberbio, sobre todo al principio, y algo de excéntrico?
L. S.: -Sí, no sé si soberbio, pero es un personaje que tenía que caer insoportable. Muchas veces repasando los textos con mi hija, que va al Nacional Buenos Aires y tiene algunos profesores de Filosofía, ella me decía: «Es insoportable, me hace acordar a tal» (risas). Yo repasaba la letra y me decía: «Es insoportable, no lo quiero». Y el personaje es un poco así. Es como esos hombres sobrados.
M. S.: -También el contexto cuenta los personajes, porque Rafael entra en un contexto que es muy a favor de esa personalidad. Tal vez si se encontrara con un par como él, le veríamos otros registros. El llega a un lugar, donde obviamente, va a abrir el abanico…Y tiene de todo. También me parece que él quiere entrar en el universo de la UBA. Y es honesto en eso. Tal vez, la paranoia de mi personaje, Marcelo Pena, de sentirse tan arrinconado, lo muestra soberbio a Rafael, pero también hay humanidad en ese personaje.
-¿Tu personaje tiene una postura más transparente que el otro?
M. S.: -Es tal vez más parecido a todos nosotros. Todos tenemos esas miserias y nos ponemos una máscara social de la mejor manera posible. Los actores laburamos todo el tiempo con eso para componer los personajes: saber las contradicciones que lo conforman, que le organizan la línea dramática. Marcelo Pena tiene unas miserias que no las conoce. Es más: justamente, la aparición del personaje de Leo le va a poner un espejo sobre eso, un espejo fuertísimo sobre eso, que no se lo va a bancar y que lo va a llevar a un derrotero a lo largo de toda la película.
-La película tiene humor, y sobre todo al principio, transita la comedia, pero en determinado momento toma otra dirección. ¿Ustedes lo ven así?
L. S.: -Es muy loco, pero cuando hicimos la película el año pasado, en noviembre, tenía como algo distópico, que uno decía: «Esto está un poco corrido». Y, sin embargo, hoy en día, se la ve actual después de un año. Eso te pone un poco advertido, un poco triste, y te enfrenta con una realidad que es la propia, y que es esta realidad difícil. Lo que pasa es que la película maneja el tono de comedia, es una comedia, pero es una comedia que te da en la argentinidad más profunda, en lo que son las cuestiones universitarias, las cuestiones de la educación, en lo difícil que es vivir en la Argentina, con todo lo maravilloso que tiene este país, pero también con todo lo duro que se ve y se respira.
M. S.: -Creo que eso nos excede. Nuestros contextos son duros. Cuando uno empieza a salir afuera, lo ve con mayor detenimiento. Nuestros cotidianos son así: son pendulares, son bravos, y me parece que lo que refleja la película es esa cuestión que nos toca vivir, ese cotidiano al que estamos acostumbrados y que cuando vas a otro país, no pueden creer que vivimos con las situaciones que vivimos, con las crisis que tenemos. Y en uno de esos movimientos del péndulo está instalado este momento de la película.
L. S.: -Es interesante porque hay unos textos de Sujarchuk que dicen: «Hay algo de este caos en el cual se vive la Argentina que es como gasolina de lo creativo». Ese es un texto que yo podría decir. Habiendo vivido diez años en España -y sin querer ponerme crítico de ninguna situación de allá-, hay algo de este país que estamos acostumbrados a construir la creatividad en el medio del caos, de esta tensión. Nunca están las cosas armadas del todo. Siempre se arman y se desarman. Hay una estabilidad en otros países que no sé hasta qué punto es tan vital.
-La película presenta un contexto de la realidad universitaria que bien podría darse en la realidad. ¿Hablaron de esto en las discusiones que tuvieron de la historia?
M. S.: -No, este guión yo lo leí como cuatro o cinco años atrás. Está en este ADN nuestro que tiene una movilidad la cuestión política, social y económica, que hace que si contamos una película sobre la Argentina, la contemos cuando la contemos va a haber problemas con el dólar, por ejemplo, seguramente vamos a tener un problema con el cierre de fábricas. En algún momento, pasamos por ahí. Ahora, nos toca un momento que por ahí lo asociamos más. Pero no tuvo una idea de contar desde una postura política.
-¿No la ven como una película política?
M. S.: -La película es política como todo. Obvio que lo es. Como todos nosotros, es a pesar nuestro. Eso es así. Y la película toca ese costado. Sucede en la universidad pública de Filosofía. Es imposible que no tenga una mirada política. Y eso es lo rico de la película porque hace que el contexto que estás filmando exceda la temática, no la tenés que forzar. Y hace que aparezca de manera tal que, a vos como espectador, te va a interpelar. No te va a explicar cómo son las cosas. Y cuando salgas de verla verás cuáles son las preguntas y respuestas que tenés con respecto a eso, si es que tenés las respuestas. Yo no las tengo, pero las preguntas que te genera son muchas. Me gusta pensar la película como la de un personaje que se ve obligado a transitar un duelo de una figura casi paternal y que cuando transita ese duelo, ese tránsito le abre luz sobre un montón de lugares que no estaba observando. Por ejemplo, cómo vive su familia, cómo su mujer sigue teniendo una vida y él ha quedado veinte años cristalizado, cómo resulta que la cátedra no era la verticalidad que era cuando estaba Caselli y que con la muerte de ese profesor cada uno tiene su cabeza, su pensamiento, cómo Sujarchuk le viene a despejar justamente todo esto, cómo Sujarchuk también viene con la fantasía de llegar a la Argentina porque quiere volver a vivir acá y lo que recibe es un palazo en la cabeza y, entonces, ya no sabe si es así…Todo eso me parece que es lo político y lo más interesante de la película es lo que interpela. Y lo que tiene de bueno es que está contada a partir de esa estrategia de la ficción, de cómo sobre la biografía de ciertos personajes, vemos un panorama mucho más amplio que un personaje que diga «Lo que hay que hacer es esto».
L. S.: -La película es el derrotero del despertar de este hombre. Está en una situación muy protegido, muy acomodado y, de pronto, se tiene que despertar.
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La ajedrecista pilaranse, con tan solo 17 años, acaba de consagrarse en el Mundial de México y ahora irá en busca de su norma de Gran Maestra.
La bonaerense Candela Belén Francisco Guecamburu, de 17 años, regresó ayer al país con la medalla de Campeona Mundial Juvenil de Ajedrez colgada en el pecho. En la pista, al bajar del avión que la trajo de Santiago de Chile, apenas una pausa de su derrotero desde México, donde logró la consagración y se convirtió en la primera mujer argentina en ser campeona en un torneo Sub 20, recibió el abrazo de su familia y el reconocimiento del ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer.
«La conocí a Candela de muy chiquita. Cuando la vi presentarse ante una partida simultánea y se paró frente al tablero, me di cuenta el potencial que tenía, que poseía un encanto, un aura muy particular. A partir de ahí la fuimos siguiendo y se transformó en un orgullo nacional, en un ejemplo para todos nosotros», comentó Bauer.
A su vez, la flamante campeona se mostró «muy contenta» en su arribo al Aeroparque Jorge Newbery y dijo que es «una bendición haber ganado el torneo. Fue mucho el esfuerzo, pero le doy gracias a Dios, sin él no habría podido lograr esto. Agradezco el apoyo de mi familia, de la Federación de Ajedrez y a toda la gente que estuvo empujando para que esto se concrete».
Candela contó que «antes de la última partida que definió el torneo, era un montón la gente que pasaba a saludarme, a desearme suerte, gente que no me conocía, estoy agradecida por tanto cariño. Siento una enorme felicidad de ser la primera mujer argentina en lograr este galardón. Realmente no me cae la ficha todavía, van a tener que pasar varios días para que asuma lo que está sucediendo».
«Fueron un montón de años estudiando y trabajando para esto y haberlo conseguido es una satisfacción inmensa», relató la nacida en Pilar, que se sumó a la lista de campeones que se alzaron en la misma categoría: Oscar Panno (1953), Carlos Bielicki (1959) y Pablo Zarnicki (1992).
Su llegada al ajedrez fue algo impensado. «En mi familia nadie sabe jugar al ajedrez. Cuando tenía 4 años me regalaron un tablero, pero no le di mucha bolilla en ese momento, era muy chiquita».
Sus padres ayudaban en un comedor de niños y la llevaban. «Yo en ese momento que era chica iba con ellos, mis amiguitas también iban, pero era un lío, desorganizábamos todo. Mi mamá vio que en Pilar Point, que es un shopping pequeño, daban clases de ajedrez todos los sábados por la mañana y me preguntó si quería ir y acepté».
«En realidad no enseñaban solo ajedrez, sino que era más pintar dibujos, hacer sopas de letras, crucigramas. Era más para pasar un momento con otros chicos y compartir un rato entre amigos», detalló.
El profesor vio las condiciones de Candela. Su abuelo se enteró que en Pilar había una Escuela Municipal de Ajedrez y la anotó. Al poco tiempo la invitaron a participar de un torneo nacional y quedó tercera. «Ese fue el inicio de mi carrera», contó.
Además, Francisco Guecamburu reveló que se prepara mucho antes de cada partida: «Analizo a todos mis oponentes, desde el clasificado 99 hasta el primero. Busco sus partidas, sus cuentas en línea, todo su repertorio, todo lo que juega y en base a eso decido qué jugar previamente».
Su vida cotidiana está ligada al ajedrez. «Ahora me cambié de colegio y curso desde casa, por lo tanto tengo más tiempo para preparar y, mi mamá puede dar fe, estoy todo el día, desde que me levanto, con el ajedrez», explicó.
Candela, en rueda de prensa, hizo un llamado a «todos los chicos y chicas de mi edad para que se decidan a practicar ajedrez, que sea un deporte más, como jugar el fútbol. Da muchas satisfacciones y ayuda mucho a pensar. Háganlo como un juego, diviértanse y disfruten».
Francisco Guecamburu llegó al título de manera invicta y se impuso en la última jornada a la búlgara Beloslava Krasteva, segunda en la preclasificación. Justamente Krasteva tenía 8,5 puntos cuando se enfrentó con Candela en la undécima y última ronda y, con su victoria, la argentina la alcanzó en puntos en 11 rondas y se terminó consagrando con un mejor sistema de desempate. De esta forma, Francisco -que ya se había consagrado campeona de América en mayo en La Habana- amplificó ese reinado a todo el mundo.
La gran maestra femenina Francisco llegó a la última ronda en México con 7,5 puntos, como una de las tres escoltas de Krasteva, segunda preclasificada, que lideraba hasta ese momento con 8,5.
La búlgara jugaba con piezas blancas y a Candela no le servían las tablas si pretendía ser campeona, por lo que mostró de entrada un juego ofensivo y se sumergió en una lucha posicional, sacrificando un peón para tener más espacio en el ataque al rey rival.
«Yo me jugué para ganar, sabía que se acababa el tiempo y supe que si sacrificaba la dama, podía llegar a ganarle. Fue una alegría inmensa, pero no supe que había ganado el título hasta un rato después. Ya estaba contenta con haber logrado la victoria cuando todo parecía que no iba a ser así», contó con una enorme sonrisa.
Candela armó un ataque al rey y su adversaria perdió la dama para arribar entonces a un final de torres y tres peones con un alfil limpio de más para que la flamante campeona mundial alcanzara la victoria en 53 movidas.
Candela Francisco representa al Círculo de Villa Martelli. A los 16 años fue campeona de América y ahora, con 17, ya es campeona mundial juvenil. Su objetivo es ser Maestra internacional. «Voy a seguir trabajando para eso», cerró.
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El portal correocompras.com.ar revoluciona la venta de filatelia de colección a través de la oferta y venta virtual. El sello postal Homenaje a María Elena Walsh o el pack de estampillas del 35 Aniversario del Hospital Garrahan, son algunas de las muchas piezas de filatelia que ahora los argentinos pueden adquirir desde el portal de e-commerce de Correo Argentino.
En un celebrado avance en el mundo de la filatelia, el correo nacional pone a disposición de los entusiastas de la colección y la cultura postal las estampillas de colección de gran valor de manera sencilla y conveniente.
El Correo Argentino, como parte de la Unión Postal Universal (UPU), un organismo de la Organización de Naciones Unidas (ONU), emite sellos postales que no solo cumplen su función como instrumentos de franqueo, sino que también fortalecen los vínculos entre países. En 2023, el Correo Argentino emitió sellos postales para conmemorar los 125 años de relaciones diplomáticas con Japón, y los 200 años de relaciones diplomáticas con los Estados Unidos. Además, cada año desde 2009, emite su ya tradicional sello conmemorativo por el Año Nuevo Chino.
Es así como las estampillas de colección son portadoras de la cultura de una nación y vehículos de comunicación que trascienden las distancias. Son herramientas para las relaciones entre países y para promover el turismo.
En la era digital, la circulación de cartas y envíos con sellos ha disminuido, pero las estampillas filatélicas argentinas siguen recorriendo el mundo como embajadoras de nuestro país. Han crecido en valor e importancia para coleccionistas y admiradores.
Las estampillas argentinas no solo cuentan historias, sino que también inspiran viajes y despiertan la curiosidad de aquellos que buscan explorar los lugares representados en estos pequeños rectángulos de papel
Correocompras.com.ar es la plataforma de comercio electrónico oficial del Correo Argentino, dedicada a ofrecer productos y servicios de alta calidad a los consumidores argentinos. Con el lanzamiento de su sección de estampillas de colección, se convierte en un destino esencial para los amantes de la filatelia.
Con la posibilidad de adquirir estas piezas coleccionables de manera virtual, el Correo Argentino avanza un paso más hacia la modernización constante de su servicio, disponible para todo el país.
Para reforzar la idea de que la filatelia es cultura y está disponible a todos los públicos; dos salas del icónico edificio del Centro Cultural Kirchner (CCK) albergan una muestra permanente de sellos postales y una tienda dedicada a este arte. Ambas salas están ubicadas en los extremos opuestos del primer hall de ingreso al CCK, también conocido como Hall de los Buzones, y están diseñadas para promover la cultura filatélica entre el público en general.
Los visitantes pueden explorar una muestra permanente de sellos postales que abarcan la genealogía del correo y la cultura de Argentina a través de las estampillas, apreciar piezas históricas originales de diseño, incluyendo sellos modernos con técnicas de impresión novedosas, como tintas fluorescentes y efectos 3D.
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El senado dio media sanción a un proyecto de ley
El Senado de la Nación dio media sanción en la madrugada del viernes a un proyecto de ley que propone reducir el IVA en la tarifa eléctrica, que las distribuidoras no cobren cargos extra, aumentar las regalías que cobran las provincias productoras de energía y que esto se destine a reducir la tarifa, y que también avanza en la federalización de los costos de transporte de la energía para evitar distorsiones como que Buenos Aires pague menos que el resto de las provincias.
La iniciativa propone reducir del 21 al 5 por ciento el Impuesto al Valor Agregado (IVA) en la tarifa eléctrica cuando se trata de consumo familiar y del 27 al 10,5 por ciento para usuarios comerciales, industriales y pymes.
El proyecto también establece que las distribuidoras energéticas no podrán cobrar cargos extras ya que “las tasas y contribuciones que cobran a los usuarios encarecen el precio final de la boleta de luz”.
Por otra parte, el senador Edgardo Kueider afirmó que su iniciativa “impulsa el incremento de las regalías que perciben las provincias productoras de energía, que pasarían del 12 por ciento actual al 20 por ciento, y deberá ser destinado a la reducción del costo de la tarifa eléctrica”.
Con el mismo objetivo el proyecto también impulsa el aumento del precio que CAMMESA le paga a la represa de Salto Grande por la energía que produce: “La idea es que lo que se le pague sea el promedio del mercado eléctrico mayorista y que la mitad de lo recaudado por ese aumento también sea destinada a la disminución del importe del costo final de servicio”.
Las tarifas de los usuarios N2 y N3 donde están incluidos los sectores populares y los sectores medios subió en los últimos 12 meses por debajo de la inflación, pero los N1, donde se agrupan los sectores de alto poder adquisitivo, y todos aquellos que renunciaron a los subsidios por diversas razones, trepó cerca de 500 por ciento.
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El equipo dirigido por Marcelo Mendez comparte el grupo C con México, Canadá, Bulgaria, Bélgica, Polonia, China y Países Bajos. Cómo le fue en Tokio 2020, en la Nations League y el Sudamericano 2023. Fixture con fechas y horarios de todos los partidos y el formato del Preolímpico.
Hoy viernes 29 de septiembre desde las 23 la selección argentina de vóley se enfrentará a México en Xi’an, China, por la fecha 1 del grupo C del Preolímpico Masculino de Vóley 2023. Dónde ver el partido en vivo online y por qué canal de TV lo pasan.
Los dirigidos por Marcelo Méndez comienzan su camino en el Preolímpico de Vóley 2023 con el objetivo de clasificar a los Juegos Olímpicos París 2024. Bajo las órdenes del mismo entrenador, en los JJ. OO de Tokio obtuvieron una histórica medalla de bronce tras imponerse 3-2 a Brasil (25-23, 20-25, 20-25, 25-17 y 15-13) en el tercer y cuarto puesto.
En la Liga de Naciones se metió por primera vez en su historia en la etapa final y luego terminó en el quinto puesto. Hace menos de un mes le ganó la final del Sudamericano a Brasilen Recife y cortó con la racha de 59 años consecutivos que la Verdeamarela tenía como campeón .
La selección argentina de vóley competirá en el grupo C del Preolímpico de Vóley 2023 junto a México, Canadá, Bulgaria, Bélgica, Polonia, China y Países Bajos. El formato de la competencia establece que todos los equipos se enfrenten entre sí y que los que mejor posicionados acaben en la tabla de posiciones clasifiquen a los Juegos Olímpicos París 2024.
El encuentro de este viernes comenzará a las 23, será televisado en vivo por ESPN y transmitido a través de Star+. La señal televisiva se puede sintonizar mediante plataformas de streaming como DGO, Flow y Telecentro Play, entre otras.
Además, dispone de beneficios adicionales que se acumulan con los descuentos y promociones que ofrece la entidad.
Los clientes y usuarios del Banco Nación que operan con la billetera “Modo BNA +” y las tarjetas de débito, cuentan ahora con beneficios especiales y suman un nuevo ahorro mensual en las compras de productos de la canasta básica. De esta manera, el beneficio del reintegro del IVA se acumula con los descuentos que ya ofrece la entidad, lo cual permitirá un ahorro mensual en todas las compras del programa.
“Desde el Banco Nación acompañamos esta propuesta pensando en el impacto que tiene en el bolsillo de las y los argentinos, con la convicción de poder ayudar a cada una de las familias, aliviar las preocupaciones y favorecer la economía real de la gente”, resumió la presidenta del BNA, Silvina Batakis,
El ahorro mensual es el resultado del abanico de promociones semanales que dispone la entidad a los que se suma el beneficio adicional del reintegro del IVA, por lo que utilizando cualquier medio de pago del BNA, el total de los beneficios (con un nivel de gasto promedio) es de $ 16.000 por semana.
· En Supermercados, cada miércoles reintegros del 20% hasta $ 4000 por compra.
· En Mayoristas, todos los jueves, 15% de descuento adicional hasta $ 2000 en las principales cadenas.
· En Comercios de Barrio, los sábados con ahorro de hasta un 35% con tope de $ 4000 por compra.
· En Carnicerías, los sábados y domingos suma el ahorro del 35%, con un tope de $ 4000 por compra.
Con esta iniciativa, la entidad se incorpora al Programa “Compre sin IVA” que impulsa el Ministerio de Economía de la Nación, desde el pasado lunes, lo que permite obtener reintegros del 21% del importe total abonado hasta el límite de $ 18.800, por mes y por beneficiario para productos de la canasta básica.
Es importante recordar que quienes no son clientes del BNA, pueden descargar la aplicación “BNA+”, abrir una cuenta gratuita y empezar a operar con la tarjeta de débito Mastercard digital para aprovechar todos los beneficios.
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La adaptación de la novela sobre el peronismo de los ’70, dirigida por Héctor Olivera, se estrenó en plena campaña electoral de 1983. Al año siguiente, el film ganó el Oso de Plata en Berlín.
El 27 de febrero de 1974 se produjo uno de los hechos emblemáticos de la tercera y convulsionada presidencia de Juan Domingo Perón. El jefe de la policía de Córdoba, teniente coronel Antonio Domingo Navarro, sublevó a sus hombres contra el gobernador Ricardo Obregón Cano. El mandatario provincial tenía datos de un complot en su contra y ese día decidió descabezar la cúpula policial. Navarro desconoció la orden, sacó a sus hombres a la calle y ordenó la detención de Obregón y su vice, Atilio López, uno de los principales dirigentes del Cordobazo de 1969. También se detuvo a funcionarios del gobierno provincial y se ocuparon las radios. Fue el Navarrazo.
Desde Buenos Aires, llegó la respuesta de Perón: no condenó el alzamiento y ordenó la intervención de Córdoba, a través del Congreso Nacional, sin reponer a las autoridades depuestas. La provincia quedaba en manos de la derecha peronista, que veía a Obregón Cano demasiado cercano a la Tendencia Revolucionaria; es decir, Montoneros y la Juventud Peronista. Un mes antes del alzamiento, y con motivo del ataque del ERP al regimiento de Azul, Perón había promovido la renuncia del gobernador bonaerense, Oscar Bidegain, otro dirigente cercano a la izquierda del movimiento. El peronismo combativo de la Resistencia, ya de vuelta al poder en la figura de su líder, viraba a la derecha.
A 800 kilómetros de Córdoba, un periodista de La Opinión, que el año anterior había publicado su primera novela, tituladaTriste, solitario y final, comenzó a escribir una ficción cuyo disparador, en esas semanas, no podía ser otro que el Navarrazo. Osvaldo Soriano calificó como “satírica observación del fenómeno peronista” a lo que sería No habrá más penas ni olvido.
El autor contaría años más tarde: “Escribí No habrá más penas ni olvido acá, en 1974, aunque muchos creen que fue durante el exilio. Era un momento difícil de mi vida. Mi viejo se estaba muriendo. Yo estaba muy sensibilizado por ese disparate que ocurría en el país y que nos desbordaba en todos los aspectos: ¿qué era eso de que Perón bautizara como peronistas a quienes no lo eran y echara a peronistas que sí lo eran? Todo esto, que tiene explicaciones políticas, a mí me parecía poéticamente siniestro. Y decidí trabajarlo en un pequeño pueblito como Colonia Vela”.
Lo que arranca como un relato costumbrista muta en tragedia, con dos bandos que dirimen la interna a balazos y con cadáveres, y con las dos facciones peleando entre sí en nombre del mismo liderazgo, el de Perón. Los lectores de Italia, Francia y Polonia leyeron el libro a fines de los ’70 (mucho tuvo que ver la intermediación de Julio Cortázar, un fervoroso lector de la novela) hasta que Bruguera la publicó en España. Para 1980 llegó la tercera novela de Soriano, Cuarteles de invierno, también ambientada en Colonia Vela, pero bajo el férreo control de la dictadura. Los libros de Soriano comenzaron a circular en la Argentina de la dictadura en retirada, y fueron best-sellers. A fines de 1982, un director de cine leyó No habrá más penas ni olvido y vio que había una película.
Sin ser nunca peronista, Héctor Olivera había tenido una relación omnipresente con el peronismo por una cuestión generacional. En agosto pasado, en la Biblioteca Nacional, en una proyección de No habrá más penas ni olvido por sus cuarenta años, recordó el día de 1946 en que, siendo cadete del Liceo Militar, con 15 años y vestido de uniforme, respondió al timbre un domingo a la mañana. El visitante era un militar que al verlo le preguntó con tono marcial: “¿La señora de Álzaga?” Olivera se cuadró y respondió: “¡Segundo piso, mi general!” El militar sonrió y, con un tono mucho más amable, que desarmó a Olivera, dijo: “Gracias, m’hijo”. Era Juan Domingo Perón. “Comprendí a partir de ese momento que media Argentina se enamorara del carisma de este hombre”, reflexionó el cineasta.
El peronismo apareció de manera velada en El Jefe(1958), su primera película con Fernando Ayala (con quien creó la productora Aries). Olivera produjo y Ayala dirigió la adaptación del cuento de David Viñas sobre las andanzas de un grupo de estafadores cautivados por el carisma de su líder, en una clara alegoría de Perón. En 1974, Olivera fue el director de La Patagonia rebelde, que pudo estrenar tres semanas antes de la muerte de Perón (según Osvaldo Bayer, autor del libro original, Perón autorizó el postergado estreno para hacerlo engranar al jefe del Ejército, Leandro Anaya, sobrino de uno de los masacradores, y con quien el Presidente había discutido fuerte), más exactamente al día siguiente del último discurso en Plaza de Mayo. La muerte del General hizo que cayera en la censura.
Para fines de la dictadura, Aries había encarado algunos proyectos como Tiempo de revancha y Últimos días de la víctima de Adolfo Aristarain, y Plata dulce de Ayala, films críticos del régimen en descomposición. Adaptar la novela de Soriano encajaba en esa línea. OIivera contactó a Soriano y el escritor se encontró maravillado ante la posibilidad de que nada menos que el director de La Patagonia rebelde adaptara la novela. También se pusieron de acuerdo apenas Olivera sugirió el nombre de Roberto Cossa para el guión. El dramaturgo era un buen amigo de Soriano.
La preproducción arrancó con dudas sobre la conveniencia de filmar la novela en ese momento, ante una apertura democrática que, para muchos, implicaba la casi segura vuelta del peronismo al gobierno. Olivera defendió el sentido de la oportunidad, y sostuvo que había que filmar y estrenar antes de las elecciones. Para él, no se justificaba esperar al vencedor de los comicios. Impuso su postura y eso fue lo que, a la luz de la victoria de Raúl Alfonsín, generó la idea de que el film había sido un vehículo para defenestrar al peronismo. No habrá más penas ni olvido llegó a los cines el 22 se septiembre de 1983, cuarenta días antes de las elecciones.
Algunas imágenes ayudaron a reforzar ese estereotipo. La más citada es la del cuadro con el célebre apotegma del primer peronismo, “Para un peronista no hay nada mejor que otro peronista”, que se ve atravesado por balazos disparados por peronistas contra otros peronistas. El guión se valió de otra clásica fórmula del General, aquella según la cual “primero está la Patria, después el movimiento y por último los hombres”. La dice el intendente sobre el final (no está en la novela), dirigida al secretario general, y con ánimo de endilgarle el desastre que ha ocurrido: “Acá tiene que haber un responsable, Suprino», agrega, antes que la discusión se salde con el mismo resultado que en el libro, pero de manera distinta, más cinematográfica (en vez de un balazo, atropellando con una camioneta que había sido de Fuentes).
No menos impresionante, en una película de grandes actuaciones, era la escena de dos matones de derecha que asesinan al aviador Cerviño, y que plasmó la locura del enfrentamiento. Sabiendo que lo van a matar, Cerviño dice: «Viva Perón». El otro replica con la misma frase al disparar. Quien le da la orden a Norberto Díaz es Armando Capó, que diez años más tarde sería el Perón de Gatica, el Mono de Leonardo Favio, y que en la vida real militaba en el Partido Comunista.
El microcosmos de Colonia Vela permitió al menos otras dos alusiones sobre la Argentina previa al golpe. Cuando se muestran las imágenes de quienes han muerto en los bandos en pugna, el primero que se ve es el placero Moyano, cuyo cuerpo está tapado por un mapa de la República Argentina. El mapa está tomado por las llamas, en un claro simbolismo. La segunda viene de boca del martillero Guzmán (un arribista a quien le recuerdan su pasado gorila y se justifica con un “Sí, pero después Perón se hizo democrático”). El verdulero Durán le comenta algo que minutos antes el intendente planteara como solución a lo sucedido: “Parece que viene el Ejército”. Guzmán, un representante de la alta buguesía del pueblo, contesta con rostro esperanzando: “¿El Ejército? Estamos salvados”. La paráfrasis remite, inequívocamente, a los decretos de aniquilamiento que el gobierno de Isabel Perón propició en 1975 y que condujeron al Estado terrorista y al acompañamiento civil.
Olivera tuvo a sus órdenes a un fenomenal ensamble de actores para una película sólida en sus interpretaciones: Federico Luppi (Fuentes), Rodolfo Ranni (Llanos), Lautaro Murúa (Guglielmini), Héctor Bidonde (Suprino), Miguel Ángel Solá (Juan), Ulises Dumont (Cerviño), Julio de Grazia (García), Víctor Laplace (Reinaldo) y José María López (Mateo). El reparto lo completaron Arturo Maly, Patricio Contreras, Raúl Rizzo, Fernando Iglesias “Tacholas” y Graciela Dufau.
El lugar de filmación fue Capitán Sarmiento, al norte de la provincia de Buenos Aires. A Olivera le llamó la atención que la novela no tuviera un sacerdote, una figura típica de un pueblo del interior. Para evitar esa suspicacia en el público, Cossa propuso no mostrar la iglesia del pueblo. Que estaba ubicada en la plaza principal, donde se filmó gran parte de la película.
Para poder representar los balazos de los tiroteos entre ambas facciones, la producción contó con dos armeros, suboficiales de la policía, que hicieron unos 800 disparos. En la secuencia en que la patota de derecha que dirige el personaje de Maly ataca a tiros la delegación, llegó una camioneta de la Policía Bonaerense. Olivera cortó y le explicó al subcomisario que bajó del vehículo lo que estaban filmando. “¿Son tiros de verdad?”, preguntó. Cuando le dijeron que sí, se fue y volvió a buscar una metralleta, con la que se puso a disposición del director para disparar.
En 2001, José Pablo Feinmann homenajeó a Olivera en PáginaI12 en un texto titulado “Nuestro burgués querido”. Allí recordó su aporte a la película: “En 1983 dibujé un torito. Fue así: mi mujer (la mina que me levanté en 1980) es la escenógrafa –junto con Emilio Basaldúa– del film No habrá más penas ni olvido, que dirige Olivera sobre la novela de Osvaldo Soriano (se refiere a María Julia Bertotto). Ustedes recordarán que –en esa peli– Ulises Dumont anda en un avioncito que se llama “Torito” y tiene dibujado un toro en el fuselaje. Bien, ese toro lo dibujé yo. Nadie lo sabe, ni siquiera Olivera lo sabe y Soriano se murió antes de que se lo contara, ya que demoré tanto en confesárselo que al final me quedé sin tiempo. Mi mujer me había dicho: “Necesito un dibujo para el toro del avión. ¿No querés hacerlo?”. Sabía lo que me pedía. Yo había estudiado dibujo de historietas de pibe y me las arreglo un poco con el lápiz. De modo que dibujé el torito, que es, en verdad, una copia del toro Ferdinando, un cartoon de Disney. Así las cosas, puedo decir hoy: el torito que está dibujado en el avión de Ulises en No habrá más penas… lo dibujé yo. No me disgustaría que se mencionara el hecho en mi epitafio”.
En agosto de 1983, la película ya estaba lista para estrenar, con las elecciones programadas para el 30 de octubre. El preestreno reunió a un buen número de concurrentes. Olivera recordaría que lo felicitaron, pero que también le dieron el pésame, porque se descontaba la victoria de Ítalo Luder. En los días siguientes al estreno, Luppi se cruzó con un dirigente sindical que le dijo que le había gustado el film, pero que su personaje era “un ejemplo de lo que no hay que hacer, tirando tiros todo el tiempo”.
El afiche de la película mostraba al personaje de Luppi sufriendo los golpes con manopla del personaje de Maly. “Ni peronista ni antiperonista: un doloroso testimonio de un pasado violento que no debe repetirse”, decía la frase publicitaria. En esos días, recordó Olivera en la reciente proyección en la Biblioteca Nacional, Hugo del Carril lo llamó molesto por el uso de su versión de la Marcha Peronista. La producción había consultado en Sadaic y pagado el canon correspondiente.
El éxito vino acompañado de la película por el momento del estreno. Más aún: al día siguiente, el 23 de septiembre, el dictador Reynaldo Bignone dio a conocer la autoamnistía militar. Luder dijo que la medida era legalmente irreprochable (en rigor, si la desconocía borraba con el codo lo que había escrito en el decreto de 1975 como presidente provisional), al contrario de Raúl Alfonsín, que prometió su nulidad si llegaba a la presidencia.
Carlos Ruckauf, candidato del PJ al Senado por la ciudad de Buenos Aires, tildó a No habrás ni olvido de “película gorila” y criticó a Olivera por no filmar sobre los desaparecidos, cosa que haría en 1986 con La noche de los lápices. Al director le resultó llamativo que la crítica viniera de quien como ministro de Trabajo había rubricado el decreto de Luder.
También se dijo que los radicales habían financiado la película, lo cual era falso. De hecho, tres semanas antes del estreno de No habrá más penas ni olvido había llegado a los cines La República perdida, el documental de Miguel Pérez, de mirada filo-radical, que sí fue un vehículo de la campaña del alfonsinismo.
El 30 de octubre ganó Alfonsín, en lo que fue la primera derrota justicialista en una elección limpia. Ni el cajón quemado por Herminio Iglesias ni mucho menos la película de Olivera explican tanto la victoria radical como la frescura de la campaña radical frente a los mismos rostros de la debacle de 1975. Soriano había vuelto del exilio un mes antes del estreno (estuvo de paso en abril del ’83 para la Feria del Libro), con sus tres novelas al tope de las listas de libros más vendidos.
En Soriano. Una historia, Ángel Berlanga define así a la novela: “No habrá más penas ni olvido es un clásico que retrata magistralmente los tironeos internos del peronismo en un momento clave de la historia argentina. Pero excede eso, porque despliega un abanico de intereses y conductas posibles del hombre de cara a la lealtad, el compañerismo, el prejuicio, el oportunismo, la valentía y la cobardía, la especulación, la hipocresía, la ambición. El dogmatismo. El absurdo, las pasiones y la lógica de matar y/o morir en nombre de algo que tiene un nombre que se interpreta distinto».
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“Es una fatiga muscular, no creo que haya lesión muscular. Pero no lo apuraremos”, dijo Martino
El astro argentino Lionel Messi cumplirá este jueves una jornada de descanso y mañana se someterá a estudios para conocer la gravedad de la lesión muscular por la que debió salir en la noche del miércoles en el partido que Inter Miami le ganó 4-0 a Toronto, por la Major League Soccer (MLS) de Estados Unidos.
Leo fue reemplazado prematuramente, a los 36 minutos del primer tiempo, en el partido que marcaba su regreso luego del debut con Argentina en las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial 2026, hace dos semanas en el Monumental.
El argentino sintió una molestia en el isquiotibial derecho, donde tiene una cicatriz de un viejo desgarro, del que presuntamente pudo haberse resentido. «Me acalambré», contestó el argentino a un rival cuando se retiraba anoche del campo de juego del DRV PNK Stadium de Fort Lauderdale
Por esa misma dolencia, Messi había quedado fuera del partido de Argentina con Bolivia en La Paz, el martes 12, y tampoco viajó el pasado fin de semana a Atlanta para afrontar un compromiso con «Las Garzas» por la liga estadounidense. Tras el encuentro, el entrenador Gerardo Martino lo descartó para el próximo fin de semana, cuando el Inter se mida ante Orlando en el clásico de la Florida, en una nueva jornada de la MLS. “Obviamente no hay ninguna chance de que juegue el domingo en Orlando”, afirmó el técnico.
Inter Miami intentará recuperar a su máxima figura para la final del próximo miércoles ante Houston Dynamo por la US Open Cup, que puede significar el segundo título del argentino en el club luego de su coronación en la Leagues Cup. Sin embargo, el propio Martino afirmó que no se lo arriesgará aunque se trate de un encuentro decisivo. “Iremos día a día para saber si está para la final. De ninguna manera lo vamos a arriesgar por el hecho de jugar una definición”, aseguró el Tata en la rueda de prensa posterior al partido.
Si se confirmara una ruptura fibrilar, Messi no sólo quedará descartado para ese encuentro sino que podría quedar en duda para la próxima doble fecha de Eliminatorias, en la que Argentina recibirá a Paraguay (jueves 12 de octubre) y visitará a Perú (martes 17). Pero en ese sentido, el técnico del Inter se mostró confiado en que la molestia no sea tan grave. “Es una fatiga muscular, no creo que haya lesión muscular. Pero no lo apuraremos”, insistió Martino, que descartó que haya sido un error haberlo hecho jugar porque Messi ya estaba recuperado de la molestia que había sentido en su partido con la Selección.
“Si lo hicimos jugar es porque médicamente estaba en condiciones de hacerlo. No estaba listo para el juego contra Atlanta United. Hicimos entrenamientos posteriores y entendimos que estaba apto para jugar”, completó el DT argentino.
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La lámina colgada en la pared del consultorio, levemente inclinada hacia la biblioteca, giró a la derecha como si tuviera ganas de acercarse a uno de los libros del horóscopo chino. Ese movimiento puso en alerta a los signos del zodiaco, porque la pintura no era […]
La lámina colgada en la pared del consultorio, levemente inclinada hacia la biblioteca, giró a la derecha como si tuviera ganas de acercarse a uno de los libros del horóscopo chino.
Ese movimiento puso en alerta a los signos del zodiaco, porque la pintura no era cualquiera.
Se trataba de “Los girasoles” de uno de los pocos holandeses que no la vio venir.
Eso despertó la picardía esotérica para mojarle la oreja a Vicent Van Gogh.
-No podemos permitir que los girasoles miren a otro horóscopo-, dijo el solsticio a todos los signos de tierra y agua.
Conversando con el cartero de Martín Coronado, que a su vez era cantante de cumbia, me dijo haber leído una predicción milenaria que afirma que allí comenzó la forma de leer la orientación del sol.
Fue una frase mágica la que me llevó a pensar en esto: “El que presume de una fortaleza inexistente termina dependiendo de lo que dice el pronóstico del almanaque“.
Aquello, por cierto, me hizo observar que el astro más importante no tiene la necesidad de afirmarse en ninguno de los debates, simplemente marca el giro con solo existir en la constelación.
Tal es así, que el sol ubicado a la centro-derecha de Piscis expresó su secreto:
-Yo también me corté la oreja como el gran Vicent, y no escucho nada más que el giro de los girasoles-.
Ante semejante confesión, los signos del zodiaco no paraban de llamarse por videollamada. Descubrieron esta herramienta para prevenirse del mal de esta época.
Resulta que los asuntos pendientes del pasado entre Géminis y Acuario desataron un plan añejo; armar un congreso en Mar del Plata. El argumento es la instrumentación del sistema de salud del tarot y sus circunstancias.
El plan esconde, como todos los eventos de este tipo, un deseo de diversión y lejos de casa.
Mientras tanto, las revistas del corazón ocultan el miedo y se resisten a mostrarse vulnerables, pero saben a ciencia cierta que una interna en el horóscopo semanal puede hacer perder lectores inteligentes.
Por eso se deberán encontrar las coordenadas del episodio estelar que despegó hacia la intuición universal de los doce armadores del espacio zodiacal.
De pronto salió, con luz propia, una idea de Plutón que desconcertó a todos los principiantes de astrología. Se planteaba el ensayo de una nueva era de Cáncer que cortaba el enojo de la humanidad tecnológica. Y frente a ese desafío se sumaron las lunas menguantes que desencadenaron la envidia de Neptuno. El planeta anillado, al mejor estilo malhumorado, parecido al yesero cuando lo apuran, dijo: -Che Júpiter, no critiques por lo bajo lo que nos costó tanto. Si es tan fácil hacer un cambio de época, entonces hacelo vos-.
Allí el signo Cáncer, habilidoso para la maniobra, pudo precintar la emoción de la vía láctea y convocó a charlarlo en las orillas del mar Argentino.
Con ese arte los invitó a la unidad y pidió enfocarse en la militancia del placer. Siguió enganchando los temas y deslumbró a todos con el cierre de un poeta “nuestro arte siempre vivió en emergencia por la demanda de predicciones, pero es tiempo de que nada sea urgente para nadie”.
Los doce signos acordaron el comienzo de una nueva era, y el tiempo para pensar es más necesario que defraudar con demandas incumplidas.
Bajo el lema que siempre los ordenó, en el equinoccio se alinearon con Cáncer y todo tomó la autovía 2.
Durante el camino saltó una chaveta en la comunidad del zodiaco y el candidato a ganarse todos los aplausos del encuentro, se fue de boca.
Cáncer dijo: -El Taj Majal tardó 23 años en construirse y ¿saben porque se logró?, porque su musa fue de mi signo. Un palacio con arquitectura india, persa, islámica y turca no es nada fácil-.
-Si yo no hubiera intercedido, ese amor hubiera quedado en la nada con 17 hectáreas de tierra en Agra a orillas del Yamuna-.
Siguió siendo autorreferencial el signo de agua y, en esa misma linea continuó: -Necesitamos más como yo-.
-Soy como el piso del Taj Mahal y ustedes apenas un contrapiso del fondo de una obra en construcción de Pablo Nogués-.
Allí el silencio cubrió todas las órbitas del viaje, y tácitamente algo se frenó en Lezama, como si hubiera un reclamo.
Cuando sus amigos notaron que su efervescencia era puro narcisismo, la logia zodíaca pudo sostener y amalgamar la estabilidad del horóscopo para seguir mandando información semanal. Por ello, a esta altura del cosmos todos saben que cada tanto, a uno de los 12 se le puede soltar la cadena y hay que bancar la parada por el bien común.
Lo cierto es como dice el tango: “Después del desengaño que lindo es perdonar”. Piscis pensó en 360 y puso manos a la obra para desarticular el ego fallido, que ya es un Cáncer desconocido, y apostar a que la espuma baje con Escorpio.
Aries sueña con emprender un parador en la ruta que contagie romanticismo, y Leo está peleado con él mismo porque no soporta que otro conduzca.
Sagitario siente que pierde el tiempo y se quiere ir, pero Tauro lo frena con sus cuernos.
La lucha de Libra es darse cuenta que debe anticipar el fastidio para una enfermedad que se magnetice. Por ello el viaje suma nuevas predicciones y la luna pide: -Ábrete sésamo a la salud y al manejo de tus emociones.
Cuando todo se fue acomodando, el malestar se disipó y Capricornio tuvo una idea para activar el movimiento.
Propuso, entre los signos del zodiaco, atenuar el frío de las predicciones en esta era de gente quemada.
Para ello Virgo comenzó a jugar a la mancha del quemado, y dejó clara su posición de saber morir cada siete años para encontrar la salida a todos los karmas, enchufado a una especie de guitarra eléctrica enojada.
Todos entendieron el enojo que trae Cáncer porque la medicina le dio a su homónimo la confirmación de algo triste. Pese a eso, el signo es pez en el agua para salir airoso con Libra.
Afortunadamente, el signo abrió los ojos y entendió cómo perdonar y resucitar para vivir en el modo vuelo, sin miedo a perder la señal. Es así como cada uno fue descubriendo que un viaje a “la feliz” está en todos los horóscopos.
En el final, Acuario le trasladó a Piscis el 19 de febrero, y cerró con una reflexión que dejó mudos a todos: -Siempre me rodeo de personas que no soporto, para entrenar mi paciencia. Es una receta exquisita para cocinarlos a todos como pollo al spiedo.
Básicamente es la reacción a las teorías conspirativas, algunos pueden querer cocinarte instantáneamente y los más pacientes, con la manija, abren otras posibilidades.
De ahí se desprendió una diferencia visible para manejar la intolerancia entre el mundo occidental y el horóscopo chino.
Dijo Acuario: -Pido, por el bien común del zodíaco, que no se apuren a decidir. Saber convivir con lo nefasto nos ayuda a ejercitar la inteligencia para evolucionar-.
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