«Voces nativas de América en Buenos Aires», un libro publicado por la editorial de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, incluye 16 cuentos escritos en dos lenguas indígenas y en castellano que narran la cotidianeidad y las leyendas de los pueblos de la zona.
La editorial Planeta se propuso reeditar su obra completa y dar a conocer textos inéditos del autor comenzando con la publicación de «Quiero verte otra vez», un libro de relatos que tienen como protagonista a un periodista deportivo que narra su experiencia en dos mundiales.
Museos y espacios culturales se aprestan a recibir a los visitantes con actividades para toda la famlia y visitas guiadas.
Un itinerario que explora la evolución de la estampa y la ilustración en la mano de un artista visionario
Luis Ventura se refirió a la polémica que rodea al premio a Jonatan Viale y cuestionó a Sietecase en los Martín Fierro
La obra, escrita y dirigida por Santiago Nader, se pordrá ver desde el 16 de febrero hasta el 1 de abril en la Sala Orestes Caviglia.
El jueves 16 de febrero a las 21 h se estrena Potrillo Ben, obra escrita y dirigida por Santiago Nader, en la sala Orestes Caviglia del Teatro Nacional Cervantes (TNC).
Potrillo Ben cuenta con la actuación de Lucía Deca, Marcos Krivocapich y Federico Lehmann, y música en escena a cargo de Franco Calluso (sintetizadores), Juliana Isas (viola y guitarra eléctrica) y Carola Zelaschi (batería electrónica, sintetizadores y viola). Ana Sofía (reemplazo).
El crítico e historiador del arte Andrés Gallina dijo sobre la obra: “Es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo”, dice Fredric Jameson. Esta obra de Santiago Nader imagina las dos cosas al mismo tiempo, a través de una historia de amor lisérgica entre dos adolescentes varones que se encuentran en las escalinatas de un hospital. Con un pulso frenético y cardíaco, Eial y Ben van a recorrer los estertores de una ciudad en ruinas y van a contraponer a las lógicas de la violencia médica, policial y patriarcal los chispazos de una serie de aventuras agitadas por el deseo, la erótica y el amor. El mundo ha sido reducido a sus coordenadas mínimas, moleculares: todo se encuentra empequeñecido. El lenguaje, plagado de diminutivos, da cuenta de esa miniaturización. El único refugio posible es interior y, para eso, la obra pareciera inventar un habla –o mejor, un enorme cuerpo sonoro– que viene del futuro, una lengua incendiada y excesiva que busca sobrevivir al apocalipsis. En Potrillo Ben, las palabras son mantas, comidas en lata, fuego. Como si lo único que quedara, lo irreductible, no fuera ni siquiera el amor, ni la violencia ni el llanto; lo último que se pierde es el lenguaje, ese rapeo festivo que se erige como posibilidad de subsistencia. Cuando en esta distopía finalmente estalle todo –el shopping, el supermercado, la comisaría, los ratis, los machos–, cuando definitivamente no quede nada, van a quedar los potros de la justicia, los superhéroes de una lengua y de una existencia nuevas, cabalgando en el océano».
El diseño sonoro de Potrillo Ben es de Franco Calluso, Juliana Isas y Carola Zelaschi, el diseño de vestuario de Endi Ruiz, el de movimiento y coreografía de Fioreya, el audiovisual de Agustina Piñeiro y el de iluminación y escenografía de Eli Sirlin. El asesoramiento y entrenamiento vocal es de Verónica Gerez.
Potrillo Ben se presentará del 16 de febrero al 1 de abril, de jueves a domingo, a las 21 h en la sala Orestes Caviglia.
Localidades: 900 pesos.
Descuentos a jubilados y estudiantes.
FUENTE: ARGENTINA.GOB.AR
El secretario de Programación Económica buscó llevar tranquilidad luego de las críticas opositoras sobre la supuesta falta de sustentabilidad del plan económico.
El secretario de Programación Económica, Gabriel Rubinstein, buscó llevar tranquilidad luego de las críticas opositoras sobre la supuesta falta de sustentabilidad del plan económico que está llevando adelante el ministro de Economía Sergio Massa. Aseguró que el gobierno cumple con “la baja permanente del déficit fiscal”, uno de los principales objetivos macroeconómicos. El funcionario precisó que se logró bajar el déficit al 2,5 por ciento y agregó: “Reafirmamos la meta de lograr un déficit de 1,9 por ciento para 2023. Aunque estemos lejos del objetivo de superávit fiscal primario, estamos allanando el camino para que en 2024 se pueda construir sobre los logros de 2023″.
También se refirió a la gestión de la deuda en pesos, un punto en el que recibió duras críticas opositoras durante la semana pasada: “La deuda en bonos y Letras del Tesoro en pesos en privados terminaría en 2023 cerca del 8 por ciento del PIB, y si agregamos deuda de largo plazo en privados (Discount, PAR y Cuasi Par), al 12 por ciento del PIB. Mantener el ratio deuda/PBI en 12 por ciento supone un esfuerzo fiscal del orden del 0,2 por ciento del PBI, lo cual, a nuestro juicio, es bien sostenible”.
“Estamos trabajando para mejorar de manera integral de las condiciones económicas, lo que es y será bueno para todos quienes viven y trabajan en nuestro país. También, para que el gobierno que inicie su mandato en diciembre reciba la mejor herencia posible. Esto significa que lejos estamos de pensar las cosas como una suerte de ´Plan Llegar´, o ´Plan Aguantar´, como peyorativamente se dice”, agregó en un artículo publicado en el portal Infobae.
Rubinstein subrayó que la gestión oficial reúne 3 características que deben tomarse en cuenta: a) mejora de la política macroeconómica, b) creatividad, c) capacidad de gestión.
Como parte de la política macroeconómica, citó la mencionada reducción del déficit fiscal y destacó también medidas de política monetaria, como normalizar las tasas de interés, llevándolas a valores reales positivos, y bajar al mínimo el uso de adelantos transitorios. En el ítem referido a la estabilización macroeconómica también incluyó logros en materia de política financiera, como la regularización de la deuda con el club de París y la obtención de desembolsos del Banco Mundial, el BID y la CAF. Por último, subrayó que en política cambiaria trabajan para dejar de lado los controles de cambio, por ahora sin resultados, y destacó los acuerdos de precios destinados a bajar la inflación como parte de la política de ingresos. “El supuesto del 60 por ciento (4 por ciento mensual promedio), establecido en el Presupuesto, debería ser más bien un ´techo´”, insistió al referirse a la inflación.
En lo que respecta a la creatividad, Rubinstein destacó la implementación del dólar soja para fortalecer las reservas, el control de importaciones a través del sistema SIRA, la recompra de deuda y los acuerdos de precios.
Por último, en lo que refiere a “capacidad de gestión” destacó la negociación con múltiples actores, como productores de soja cerealeras, empresas productoras de bienes, sindicatos, gobernadores, etc.
De este modo, el viceministro de Economía le respondió a la Mesa Nacional de Juntos por el Cambio la cual cuestionó en los últimos días la sustentabilidad de la deuda. “La conducción nacional se expresó en contra de la utilización de instrumentos financieros en pesos ajustados en dólares con tasas de interés imposibles de pagar o en dólares a tasas usurarias. Con esto, el Gobierno Nacional no hace más que especular con dejar una bomba de tiempo al próximo gobierno”, aseguró el principal bloque opositor a través de un comunicado.
“Con estos atributos estamos mejorando la situación fiscal, estamos mejorando las cuentas externas, estamos acumulando reservas (a pesar de la sequía), estamos sosteniendo la actividad económica, mejorando la inversión, y logrando que no se deteriore el tejido social”, insistió Rubinstein. En ése sentido, el viceministro de Massa puntualizó en la sostenibilidad de la actividad económica. «Trabajamos para mejorar lo más que se pueda y en el menor tiempo posible», concluyó.
FUENTE: P12.COM.AR
Leer en movimiento. Saltar adentro y afuera del libro. Poner, literalmente, el cuerpo en la lectura. Sí: leer con el cuerpo. Mandarse ¡Para allá, para allá! A todo eso invita el nuevo libro de Istvansch, el ilustrador y autor cuyo nombre es toda una referencia en libros álbum, reconocido […]
Leer en movimiento. Saltar adentro y afuera del libro. Poner, literalmente, el cuerpo en la lectura. Sí: leer con el cuerpo. Mandarse ¡Para allá, para allá! A todo eso invita el nuevo libro de Istvansch, el ilustrador y autor cuyo nombre es toda una referencia en libros álbum, reconocido por sus trabajos hechos a puro recorte de papel y tijera (y a puro pulso, sin dibujo previo). Ahora vuelve a sorprender con esta edición , en la que pone a sus lectoras y lectores a correr de un lado al otro, saltar, revolcarse, gatear, zambullirse, con una sola advertencia: «¡Con cuidado!, ¡No vaya a ser que te caigas del libro! (Si eso pasa, no dudes en intentarlo de nuevo)».
En su estudio de Belgrano, en el que nace y crece un universo fantástico hecho de papeles de colores recortados (son objetos y personajes que componen escenas, ciudades, climas, y que fueron o serán fotografiados, casi siempre por Uri Gordon, para ir a formar parte de diversos libros), Istvansch cuenta sobre el antes y el después de Para allá, para allá. Para hablar de cómo lo pensó, refiere al historiador especializado en la historia del libro Roger Chartier. Para contar lo que genera, muestra en su celular un video del Festival Vive y Siente de Villa María, adonde fue a presentar su libro. Una presentación de lo menos ortodoxa, porque lo que se ve es a una pequeña multitud abarcando la sala de una y mil maneras, entre risas y gritos.
De Chartier, Istvansch cita Libros, lecturas y lectores en la Edad Moderna: «Hay que recordar con fuerza que no hay texto fuera del soporte que lo da a leer, que no hay comprensión de un escrito, cualquiera que sea, que no dependa de las formas en que alcanza a su lector«, dice allí el francés. «De ahí la necesaria selección entre dos tipos de dispositivos: los que derivan de su puesta en texto, de las estrategias de escritura, de las intenciones del ‘autor’. Y los que resultan de la puesta en libro o en impreso, producidos por la decisión editorial o el trabajo de taller, apuntando a lectores o lecturas que pueden no ser conformes con los deseados por el autor».
«En ese camino y desde siempre, antes incluso de reflexionar sobre la materialidad del libro en mis escritos teóricos, pensé mi obra tanto desde la ‘puesta en texto’ como desde la ‘puesta en libro’, a las que se refiere Chartier», ilustra Istvansch. Para allá, para allá es un libro para, textualmente, leer en movimiento, no hay manera de leerlo sino moviéndose. Abordarlo es explícitamente ‘leer con el cuerpo'», concluye.
«Me interesa muchísimo hacer que el ‘cuerpo-lector’ entre en diálogo con el ‘cuerpo-libro’, que la lectura sea también con el cuerpo, que el libro invite, implique, incite un hacer físico en torno a cómo el espacio está ocupado por esos dos cuerpos en diálogo», dice el ilustrador.
Todo esto que es fascinante teoría para quienes se interesan en el tema, al lector corriente le pasa, como se dijo, por el cuerpo. De eso también habla Istvansch, recordando las muchas presentaciones que ya hizo del libro desde que salió, a fines del año pasado, en ferias, escuelas, congresos: ya lo «puso en acción» con todo tipo de edades en Puerto Madryn, Córdoba, Mar del Plata, Villa María, Neuquén y Buenos Aires».
Lo sigue sorprendiendo recordar lo que ocurre, cada vez: «No te puedo explicar lo que es ver una escuela completa, desde criaturas hasta docentes y directivos, corriendo ¡para allá, para allá!, y después y de repente en sentido inverso ¡para allá, para allá!, y ‘caerse’ del libro, y volverse a trepar, y empezar otra acción, como girar ¡para allá, para allá!, y después y de repente en sentido inverso ¡para allá, para allá!, entre risas por el mareo», se ríe el ilustrador.
–¿Cómo se «lee en movimiento» un libro?
–El libro está armado en torno a verbos que invitan a caminar, correr, girar, flotar y muchas más acciones que, en el entusiasmo, hacen que te caigas de la página y tengas que volver a treparte para probar de atravesar el libro de otra manera (saltando, zigzagueando, gateando, etc.). El diseño también es por completo inusual (las frases se contornean, se hacen circulares, se quiebran, obligan a mover el libro, a sacarlo del ritual de la horizontalidad), y juega con las partes del objeto-libro: el pliegue es un abismo que puede significar un traspié, la contratapa un trampolín que lleva a saltar el lomo para volver a la tapa y retomar la lectura.
La intención (la provocación, me encanta provocar) fue crear un artefacto de lectura activa, en donde quien lee se vea en la obligación de desacralizar el acto de la concentración, y tenga que descentrar eso de “leer con la cabeza”, para focalizar en el cuerpo, el espacio y el movimiento. Incluso quien decida leerlo sin moverse se verá inmerso en el juego, porque la quietud también es una experiencia cinética: cuando la incitación apunta hacia el vivaz ajetreo, la inmovilidad es también una experiencia cinética, pues hay que esforzarse para evitar el envión al que el cuerpo tiende.
– ¿Qué más observó en esos momentos en que «cuenta» Para allá, para allá a chiques?
–Sobre todo las infancias más infantilititas inventan cosas geniales, que las demás gentes imitan en el momento, y que después incorporo en otra presentaciones. Por ejemplo, cuando el texto anuncia que “¡Juaaa, te caíste del libro!” (y después “te resbalaste”, y “te deslizaste”, y “te tropezaste”, y “te precipitaste”, etcétera, etcétera), los chicos se tiran al piso, para eyectarse enseguida cuando se incita: “¡trépate de nuevo!”. Ponen también el libro en el piso para saltarlo o girar alrededor. En un momento se apela a flotar, con el libro “en posición alfombra voladora”, entonces toman libros y se lo ponen por encima de la cabeza, y ondulan los cuerpos, como si estuvieran flotando en el aire, dejándose llevar por los aires.
Esa preocupación por «poner a leer» de maneras muy diferentes, pero también por «poner a pensar» sobre el objeto libro en ese mismo movimiento, es de vieja data en la obra de Istvansch. A esta altura, podría decirse, toda una marca y una costumbre del ilustrador y autor integral, uno de los primeros en introducir el concepto de «libro álbum», allá lejos y hace tiempo, en la Argentina.
«En casi todos mis títulos está ese afán de querer implicar al lector o lectora, apelarlos a que tome su rol activo (digo “su” y no “un”, porque sostengo que lo activo es inherente al rol lector)», confirma el ilustrador. «Mi intención es dejarlos adentro del libro, a partir de desdibujar el límite entre realidad y ficción. Un cortocircuito que haga que se replantee todo, que tire por la borda las certezas, que revalorice la duda como estado de constante aprendizaje».
Para allá, para allá es, de hecho, parte de una trilogía que se completa con ¿Has visto? (también reeditado por AZ, ganador el año pasado del premio de Alija en la categoría Rescate Editorial) y Mira adentro (publicado en 2017 por Ediciones del Eclipse «y ahora buscando nueva casita tras el cierre de esa editorial», dice el autor). Son libros en apariencia muy diferentes, pero un concepto los hermana: «El cuerpo activo en el espacio de la lectura, un espacio que, por obra y gracia de cómo interactúan y se manifiestan los lenguajes del libro ilustrado (texto, ilustración, diseño), se vuelve tangible», lo define el entrevistado.
–¿Cómo aparece esa continuidad en la trilogía?
-Así como en Para allá, para allá me meto en el debate sobre el espacio en quietud y en movimiento, en ¿Has visto?, este debate es sobre el espacio vacío y el lleno. Las páginas son puro color, pero el texto invita a “llenar ese vacío” con una imagen que hay que imaginar, quien lee no puede escapar de “ver” lo que en realidad no se ve, porque en donde no hay nada, finalmente, siempre hay algo.
En Mira adentro la cuestión es sobre el plano y el volumen en el espacio. Hay un homenaje a Magritte y su “Ceci n’est pas un pipe”, las ilustraciones son fotografías de recipientes, en donde hay que “mirar adentro” para descubrir qué hay. Ese vaso es un vaso pero no, porque es una foto, por ejemplo. ¡Los chicos miran el libro desde arriba, buscando asomarse a las bocas de los recipientes! Es un impulso inconsciente y muy gracioso. Lo dicho: “cuerpo-lector” y “cuerpo-libro”, en diálogo físico.
–Sin decirlo, está poniendo al lector a reflexionar sobre qué es un libro y qué es leer. ¿Es algo buscado?
—Siempre apunté en mi obra a reflexionar sobre la lectura como acción que implica no solamente la cabeza. Obvio (editorial Edebé) es también un libro fundado en verbos, las partes del libro están puestas en juego, y todo apunta a “desobviar”. Y, en ese camino, a denunciar los clichés, porque nada, nunca, en ningún lado, es obvio.
Reflexiones en torno a la misma obsesión (porque eso es, una sana y apasionante obsesión) están en Manos de viento. Un viaje a Cueva de las Manos (Arte a Babor), las ilustraciones son fotos de un teatrino de títeres de palito, un verdadero objeto lúdico que recrea el espacio de la prehistoria patagónica. También la obsesión está en Puatucha Rentes. La leyenda olvidada (Calibroscopio), con su ironía sobre los catálogos del arte (¿dónde estamos, en un libro o en un museo?, ¿ese personaje es real o imaginario?). También en Avión que va, avión que llega (Norma), que se “desarma” para transformarse en avioncitos de papel en los que vuela la poesía de Laura Devetach. Y en Todo lo que es Juan (AZ), el mismo subtítulo dice que es “Un libro sobre el espacio”. Y en El ratón más famoso (también AZ), que desdibuja ficción y realidad: el personaje tiene entre manos el mismo libro que quien lee tiene entre manos.
Ni hablar de Detrás de él estaba su nariz (próximamente reeditado por Gerbera), un libro-objeto construido sobre Bandas de Moebius, que se enlazan para ser infinitas, un continuum sin fin. Siempre digo que se puede empezar a leer en el jardincito y seguir hasta el geriátrico ¡y es cierto!
–La invitación es, entonces, a cuestionar y cuestionarse todo…
–En la gran mayoría de mis libros debato, enrostro, ironizo sobre la lectura y el libro como objeto, y la historia se construye a partir de eso que no tiene que ver ni con el texto ni con la ilustración, sino con el funcionamiento del libro como maquinaria. Siempre trato de borrar fronteras de lectura, invito a cuestionarse saberes y costumbres cristalizadas. Mis libros son todos “espaciolibros”, munditos que invitan a ser explorados y habitados.
Lo que sí debo reconocer es que Para allá, para allá y su mensaje de movimiento puro, es algo así como la epifanía de todo esto que estuvimos charlando (risas).
Si hay alguien que, como su libro, no puede dejar de estar en movimiento, es el propio Istvansch. Prueba de ello son la cantidad de proyectos que tiene esperando salir. Algunos: Andanzas de una línea recta, con texto de Maryta Berenguer (MB Ediciones). Una vaca que habla, Saturno y Plutón, otra banda de Moebius (Gerbera), será «inclusivo-inclusivo»: en la audiolibro, lengua de señas, braile, tipografías para disléxicos. La infancia en el cuadro (de Honor), en Vera Cartonera, la editorial cartonera del Conicet y la Universidad Nacional del Litoral. La reedición de La durmiente, con texto de María Teresa Andruetto, en Calibroscopio. Abrazo guardado, con poemas y canciones de Verónica Parodi y voz de Chiqui Ledesma (Del Naranjo).
FUENTE: P12.COM.AR
Desde sus inicios en Venado Tuerto hasta su sueño cumplido en Qatar 2022. Su estilo, sus faros y el cambio de rumbo que decidió en 2014 en torno a la Selección.
El relato deportivo tiene una gran tradición en Argentina y ha acompañado (y acompaña) a distintas generaciones. Ver un partido por televisión sin relato, más allá de que la imagen no se pierda y se pueda ver dónde está la pelota, suena a una canción instrumental. En la radio, directamente eso sería imposible porque la voz es la brújula del oyente. Nadie se imagina el gol del siglo de Diego Maradona a los ingleses sin el relato de Víctor Hugo Morales. Una emoción es alimentada por la otra. Y los goles se han consagrado al recuerdo colectivo no solo por la destreza creativa, sino también por las voces que lo han narrado.
Pablo Giralt, relator que recogió el legado de toda una época en la que las palabras eran la materia prima del periodismo, defiende con entereza esa carrera de narradores contemporáneos que mezclan objetividad con emoción, y al igual que algunos otros nombres de su gremio, en el último Mundial, en el que se mostró victoriosa la Selección de Lionel Scaloni, supo ser el pulso de un país sin soltarle la mano en los momentos más dramáticos y apostó por mantener la fe alta en un equipo que finalmente, después de 36 años, volvió a alzar la copa del mundo.
“El mundial fue un sueño. Si todos nos hubiésemos imaginado que la película terminaba así, quizás se podría haber disfrutado más. La foto final con Leo levantando la copa, uno de los momentos más felices de mi vida, y tantas cosas que pasaron en el mientras tanto, valió la pena”, dice Giralt a Líbero del otro lado del zoom, desde una de las oficinas de TNT Sports, la señal en la que conduce el programa Pelota Parada de lunes a viernes y en la que relata los partidos de cada fecha de la Liga Profesional.
Giralt pasó su infancia en Venado Tuerto, una ciudad alojada al sudoeste de la Provincia de Santa Fe. Antes de que su nombre se popularice en el ámbito deportivo, transitó un largo camino en el que atravesó pasantías de todo tipo y realizó trabajos vinculados al periodismo en su lugar de pertenencia. Cuando se agotaron las posibilidades locales, decidió desembarcar en Buenos Aires, en la búsqueda de nuevos rumbos para desarrollar su profesión, y en 1999 tuvo la oportunidad de un casting en Torneos, quedó y de ahí en más no paró más.
-¿Cuándo descubriste tu pasión por el relato?
-Siempre la tuve desarrollada. No me tropecé con esta pasión. Escuchaba radio y sobre todo a distintos relatores, Siempre me gustó relatar. Mientras mis compañeros jugaban al fútbol me gustaba relatarlo y también hacía lo propio con las figuritas: armaba mi partido imaginario. Es una vocación que tuve siempre. Nunca quise ser jugador de fútbol. Siempre quise ser relator o periodista.
-¿Qué es lo que más destacas de esta profesión?
-Siempre digo que soy un vendedor de un producto llamado partido de fútbol. Jamás se me va a escuchar decir: estoy aburrido o esto es un bodrio. Lo que estoy tratando de hacer todo el tiempo es que la gente se sienta atraída por lo que está mirando. En los Mundiales es más fácil porque se siente atraída de por sí, pero en el fútbol domestico tenés partidos mejores o peores, como en el fútbol en general, y uno tiene que tratar de que la gente consuma lo que hace. Siempre me sucedió eso. Transmití B Nacional, fútbol europeo y el objetivo siempre fue el mismo. Lo que busco es generar un atractivo por el tono, en el dramatismo o contar una historia para que la gente se sienta atraída sin importar los colores de la camiseta.
-¿Cómo fue el camino hasta llegar a donde estás hoy?
-Durante toda mi carrera he pasado por muchos lugares. No caí siendo relator de fútbol. Hice pasantías, fui productor. He vivido un montón de experiencias. Pasé bastante tiempo sin laburo. Respeto mucho este trabajo, lo quiero mucho. Ese cuidado forma parte de haberlo añorado tanto. Es una profesión muy sacrificada, muy difícil. Primero para encontrar laburo y después, cuando lo encontrás, tenés una vida social completamente diferente a la del resto del planeta, entonces eso hace que te encuentres con cosas en las que si verdaderamente no tenés la vocación, sea casi inviable hacerlo. Tarde o temprano te termina cansando. Ese es el gran desafío.
-En tu forma de hacer periodismo se caracteriza la sobriedad pero también hay que convivir con el entretenimiento, forma parte del producto, ¿cómo combinas eso?
-Tengo muy en claro lo que es el entretenimiento porque me toca hacerlo en otras cadenas. Pero creo que se puede hacer televisión, entretener y ser ameno, sin caer en la agresión, en la discusión desmedida o en otros estilos. Eso no quita que no estén bien desarrollados por otros protagonistas, pero para mí sería abordar lo mismo. Me he dado cuenta de que la sobriedad termina garpando. El camino es más largo, más lento, pero termina dando su rédito. Si sos sobrio en lo que haces te ganás el respeto y el prestigio. A veces, y sobre todo esta profesión, se busca por la fama, pero lo más lindo de todo es buscarla por el prestigio. La fama la conseguís en dos minutos y también se va en ese tiempo. El prestigio lo conseguís y es muy difícil que se vaya. Es una marca indeleble que te queda para toda la vida. A algunos les gustaré más a otros menos, pero tengo mi forma, mi estilo, y creo que la sobriedad me ha llevado hasta donde llegué. Soy así con mis lágrimas, mis rabietas y emociones, pero soy auténtico. Y eso es algo que no me voy a reprochar nunca.
-¿Qué relatores te influenciaron?
-Hay muchos. Tuvimos una etapa de relato con Víctor Hugo que fue muy buena y creativa. Tenía la facilidad de pintar un cuadro con dos palabras. Después se fue pegando mucho el relato radial al televisivo, los tonos son los mismos. Pero en radio tenemos un montón de estilos: Muñoz o Radio Rivadavia y su Oral deportiva. Hubo grandes maestros que dejaron su legado y nos ayudaron a los que teníamos esas ganas de ser relatores, a querer un poco más esta vocación de relatar fútbol. En televisión, Mauro (Viale) me parecía un fenómeno. Era sobrio y divertido a la vez. No le erraba a los jugadores. Le prestaba atención a esas cosas.
El mundial de Qatar fue el quinto para Giralt, pero no en todos los que le tocó asistir tuvo el mismo estilo para relatar. El de 2014 en Brasil fue bisagra porque ahí se dio cuenta que su línea profesional chocaba con su sentimiento argentino y tuvo que meter mano para construir una performance definitiva, la que irradió el vigor, la esperanza y la emoción de la última Copa del Mundo. La que lo llevó a transmitir con el corazón en la mano el penal consagratorio de Gonzalo Montiel ante Francia y decir: “Somos campeones del mundo, somos campeones del mundo, la puta madre. 36 años tuvimos que esperar para que el fútbol nos devuelva esta alegría tan grande. Gracias Messi. Gracias Leo. El fútbol te devolvió todo lo que le diste. Sos una leyenda. Naciste para lucharla. Desde Rosario te jugaste la vida, te fuiste a España con tu viejo. Dejaste todo”.
“A partir del 2014, elegí relatar así. Tengo cuatro años para relatar con objetividad, imparcialidad, sobriedad o la menor subjetividad posible. El Mundial déjamelo relatar como yo quiero. Como no voy a querer ser campeón del mundo o que Messi salga campeón del mundo. Tomé esa decisión y no me arrepiento en lo más mínimo. Creo que la gente me entendió y sabe que no se trata de una falta de respeto a los rivales. Lo hago porque estoy emocionado, porque nos va bien y lo vivo como la gente del otro lado”, concluye.
FUENTE: P12.COM.AR
Antes del regreso a la rutina escolar, la ciudad estalla de posibilidades para el entretenimiento de todas las edades. Aquí, una completa guía para que este mes sea algo más que «pasar el verano».
Las vacaciones continúan su curso, y la Ciudad se pone a tono con un abanico diverso de actividades. Para disfrutar en familia, la cartelera de febrero se renueva por completo y centros culturales, museos y salas reabren sus puertas. Para chicos y no tan chicos. Para todos los gustos y bolsillos. Y para que aburrirse no sea opción.
Tecnópolis inicia una nueva temporada de verano. Hasta el 5 de marzo, se podrá visitar la Tierra de Dinos, el simulador de Aerolíneas Argentinas, Arrorró -pensado para las primeras infancias-, la muestra participativa en homenaje a María Elena Walsh y el espacio Fábrica, entre otros. Para las infancias, además, habrá teatro, música, circo y clown de la mano de La Pipetuá, Los Raviolis, Canticuénticos, Pim Pau, Laura Migliorisi, La Posta, Dúo Karma, Los Cazurros, Melocotón Pajarito, Anda Calabaza, Les Ivans, Nilocos, Las Magdalenas, Mariana Baggio, Koufequin, Los Rockan, Pequeño Pez, Ligeros de equipaje, Cien volando, Valor Vereda, Bigolates de Chocote, Borde Verde, Vuelta Canela y Tiburón XXL. Por otro lado, con el objetivo de despertar vocaciones y enseñar a través de la experiencia, se inauguran nuevas atracciones: Ciencia en Movimiento, un espacio con experimentos lúdicos del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y del CONICET; un Campamento Literario y la Plaza de Arte a Cielo Abierto con talleres permanentes.
La señal infantil Pakapaka también se suma a esta edición, con El Club de Verano con Zamba y Nina, un espacio para jugar, aprender y divertirse junto con sus emblemáticos personajes. Con la misma lógica con que funcionan los clubes o las colonias, este parque incluye actividades al aire libre, talleres de ciencia y huerta, un recorrido por la historia de la mano de San Martín y Juana Azurduy, juegos gigantes, estación de maquillaje, shows con música y karaoke, y más. El predio ubicado en Villa Martelli (J.B. de la Salle 4500) puede visitarse los viernes, sábados, domingos y feriados de 16 a 22, con entrada libre y gratuita, sin reserva previa. Para consultar la agenda completa se puede visitar el sitio oficial.
El Centro Cultural Kirchner (Sarmiento 151) también regresa con su área de Infancias desde el 9 de febrero, con salas de juegos, recorridos, actividades permanentes y espontáneas y una programación de cine. En ese marco, se inaugura ¡A la ronda!, un ciclo de intervenciones artísticas para las primeras infancias. Los primeros invitados serán Cuentos a cuerda, con narraciones que hilan melodías, objetos, instrumentos, imágenes y cuentos.
A su vez, se sumarán Animales maravillosos, un recorrido por la exposición Escenas Contemporáneas. Arte Argentino 1960-2001, que tendrá lugar dentro de La Gran Lámpara, la sala de exhibición vidriada y colgante, y Viajerxs del tiempo, un recorrido por la planta baja del edificio. Además, las infancias también serán parte del Festival Poesía Ya!, donde podrán participar de varios talleres, y de Cine Pakapaka, un espacio para vivir una primera experiencia cinematográfica y ver las series del canal en pantalla gigante. Más información en el sitio del CCK.
Para quienes extrañan la fiebre mundialista, el Museo Histórico Nacional (Defensa 1600) se encarga de acercar una propuesta súper futbolera de la mano de Pasión de Multitudes. Se trata de una muestra que ofrece un completo recorrido por la historia de los clubes y la Selección Nacional, y que se puede visitar de miércoles a domingos (y feriados) de 11 a 19.
Allí, se exhiben más de 100 camisetas de diferentes clubes y de la selección, junto a pelotas, botines, copas, medallas, fotografías, videos, figuritas, partituras, credenciales, partes de antiguos estadios y varias sorpresas. La exposición incluye también una sección especialmente dedicada al fútbol femenino y una sala especial dedicada al mito máximo del fútbol argentino: Diego Armando Maradona. Junto a camisetas y otros objetos que pertenecieron al Diez, un mural del artista maradoniano San Spiga se convierte en uno de los puntos icónicos de la muestra.
En el Centro Cultural Recoleta (Junín 1930), la programación es para todas las edades. Los más chiquitos pueden jugar en el Museo Participativo de Ciencias, donde está “Prohibido NO Tocar”. Con el propósito de divulgar el conocimiento científico en forma lúdica y participativa, el espacio dispone de una importante cantidad de exhibiciones interactivas, que incentivan la curiosidad del público. La consigna es jugar con libertad, sin restricciones. El museo abre de martes a domingos de 15 a 20.
Y los no tan chicos pueden divertirse con Amor de Verano, una programación gratuita hecha a su medida con conciertos, teatro, cine, presentaciones de libros, talleres, lecturas performáticas, clubes, charlas sobre género y amor, ferias, torneos de beatbox y rap, entre otros. La música es la protagonista con dos ciclos: Canciones son amores, con shows en vivo de solistas y bandas de pop y rock, y Corazón acústico, una serie de recitales íntimos que se realizan en el Patio del Aljibe. También, se puede participar de talleres de dibujo, pintura, ilustración, experimentación gráfica y creación de memes, y para quienes prefieren la actividad física, se ofrece una sala de entrenamiento libre, acondicionada especialmente para ensayar, realizar rutinas de baile, entrenamiento y prácticas.
Para quienes extrañan la fiebre mundialista, el Museo Histórico Nacional (Defensa 1600) se encarga de acercar una propuesta súper futbolera de la mano de Pasión de Multitudes. Se trata de una muestra que ofrece un completo recorrido por la historia de los clubes y la Selección Nacional, y que se puede visitar de miércoles a domingos (y feriados) de 11 a 19.
Allí, se exhiben más de 100 camisetas de diferentes clubes y de la selección, junto a pelotas, botines, copas, medallas, fotografías, videos, figuritas, partituras, credenciales, partes de antiguos estadios y varias sorpresas. La exposición incluye también una sección especialmente dedicada al fútbol femenino y una sala especial dedicada al mito máximo del fútbol argentino: Diego Armando Maradona. Junto a camisetas y otros objetos que pertenecieron al Diez, un mural del artista maradoniano San Spiga se convierte en uno de los puntos icónicos de la muestra.
En el Centro Cultural Recoleta (Junín 1930), la programación es para todas las edades. Los más chiquitos pueden jugar en el Museo Participativo de Ciencias, donde está “Prohibido NO Tocar”. Con el propósito de divulgar el conocimiento científico en forma lúdica y participativa, el espacio dispone de una importante cantidad de exhibiciones interactivas, que incentivan la curiosidad del público. La consigna es jugar con libertad, sin restricciones. El museo abre de martes a domingos de 15 a 20.
Y los no tan chicos pueden divertirse con Amor de Verano, una programación gratuita hecha a su medida con conciertos, teatro, cine, presentaciones de libros, talleres, lecturas performáticas, clubes, charlas sobre género y amor, ferias, torneos de beatbox y rap, entre otros. La música es la protagonista con dos ciclos: Canciones son amores, con shows en vivo de solistas y bandas de pop y rock, y Corazón acústico, una serie de recitales íntimos que se realizan en el Patio del Aljibe. También, se puede participar de talleres de dibujo, pintura, ilustración, experimentación gráfica y creación de memes, y para quienes prefieren la actividad física, se ofrece una sala de entrenamiento libre, acondicionada especialmente para ensayar, realizar rutinas de baile, entrenamiento y prácticas.
En la Ciudad, el entretenimiento al aire libre es otra de las opciones para pasar un buen rato y aprender. Hasta el 26 de febrero, Buenos Aires Playa celebra una nueva edición con actividades recreativas gratuitas en el Parque de los Niños y el Parque de la Ciudad. Cada jueves, uno de los dos parques presentará Tardes de Cine, y los viernes habrá Tardes de Música. Además, cada predio cuenta con iUpiiiii Playero, Playa Kids, Playa Mayor, Zona Recreativa, Escenario Principal, Zona Picnic con los tradicionales foodtrucks y kioscos, y áreas comunes. iUpiiiii Playero es un espacio pensado para la primera infancia, que potencia y estimula la curiosidad, la sorpresa y el juego, con un universo de texturas y colores para que los más pequeños disfruten en un sector personalizado. A su vez, Playa Kids es un área especialmente pensada para chicas y chicos de 4 a 12 años. Allí, habrá talleres de arte, lectura, shows infantiles, percusión y circo. Ambas sedes abren de martes a domingos de 10 a 20.
Para las y los amantes del deporte, todos los sábados y domingos en Bajo Autopista de la Usina del Arte (Agustín R. Caffarena 1), se ofrece Escuelita de Skate, una novedosa propuesta que invita a niños y niñas de entre 8 y 12 años a descubrir el mundo del skate. Y a pocos metros del lugar, en el Museo del Cine (Agustín R. Caffarena 51), puede realizarse un taller de Cine Pintado, pensado para que grandes y chicos puedan interactuar con materiales analógicos y así crear sus propias películas en material 16 mm transparente, a partir de pintura directa, secuencias de animación, enmascarado, salpicado y otras técnicas artesanales aditivas. A lo largo del taller, cada visitante podrá realizar un fragmento de película pintada que será montado en conjunto con los de los otros visitantes, creando una película experimental, colectiva y continua, que se proyectará en el auditorio del museo. El taller tendrá dos turnos, el primero recomendado para chicos de 4 a 7 años, y el segundo para chicos de 8 a 12 años junto a sus familias. Se puede consultar toda esta programación completa en el sitio de Vivamos Cultura.
El Teatro Colón (Cerrito 628) se prepara para dos importantes eventos. Desde el 10 y hasta el 23 de febrero, se presentará Disney 100 En Concierto, un espectáculo destinado a celebrar el centenario del exitoso estudio de animación. El concierto, que incluirá canciones emblemáticas de Disney, será interpretado por la Orquesta Académica del Teatro Colón, a la cual se sumarán cantantes, bailarines, acróbatas y muchos de los personajes más famosos. Además, el 23 de febrero, a las 14, habrá una función distendida adaptada a las preferencias de personas neurodivergentes, que contará con duración y efectos visuales y sonoros reducidos, información de apoyo y espacios de descanso sensorial para que la experiencia sea única. Las localidades pueden adquirirse en el sitio del Colón.
La grilla continúa con la llegada de Harry Potter y la Piedra Filosofal en Concierto, con tres funciones repartidas entre el 24 y 25 de febrero. Dirigida por Benjamin Pope, la Orquesta Estable del Teatro Colón de la Asociación de Profesores interpretará la música de la primera película que adapta los libros de la saga de J. K. Rowling, compuesta por John Williams. En simultáneo, el público podrá revivir la magia de toda la película en alta definición en una pantalla de 12 metros. Los tickets se adquieren en Tuentrada.
Con otro tipo de propuesta, el Teatro Picadero (Enrique Santos Discépolo 1857) suma a su cartelera un musical para todas las edades. Se trata de Pieró, obra del aclamado compositor holandés Guss Ponsioen, basada en la novela del filósofo y escritor francés Michel Tournier, traducida al español por Jorge Arbert, con letras de Jorge Arbert y Hernán Matorra, dirección musical de Matorra, en versión y dirección de Gastón Marioni. La puesta, que combina teatro físico y títeres, cuenta con un elenco integrado por Gabriela Genovese, Hernán Matorra, Frida León Beraud, Jorge Arbert, Julia Nardozza y Luciano Mansur. Las funciones son todos los miércoles, a las 19.
La música infantil también vuelve a los escenarios. El grupo Vuelta Canela invita a bailar, jugar y divertirse al aire libre en QueTren Club Cultural (Olazábal 1784). La cita será el sábado 18 de febrero con dos funciones a las 17.30 y 19.30. Lua, Filomena, Gora y Tizán compartirán lo más destacado de sus tres discos: Viaje al Compás, Al Vaivén y Pasatiempo, con los hits infaltables, perlitas rescatadas, tesoros reversionados y mucha variedad de ritmos y melodías.
Los Canticuénticos tampoco podían faltar, y arrancan su temporada 2023 en el Parador Konex (Sarmiento 3131), el domingo 12 de febrero, a las 18. En ese marco, el aclamado grupo santafesino se reencontrará con su público para compartir sus canciones más queridas como “La cumbia del monstruo”, “Quiero para mí”, “El mamboretá”, “Bate con la cucharita” y “Por qué, por qué”, y también algunos temas de su reciente disco A cocochito, que recibió el Premio Gardel por “Mejor Álbum Infantil”. Y con fuerte impronta rioplatense y latinoamericana, el grupo Nilocos también vuelve con todo tipo de ritmos a tres escenarios distintos: en el Museo Saavedra (Crisólogo Larralde 6309), el sábado 11 a las 18; en Tecnópolis, el domingo 12 (con Diego Topa de invitado especial) y en el Museo Sívori (Infanta Isabel 555) el viernes 17 a las 18.
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El desafío de albergar un torneo de 48 selecciones y el borrador inicial de locaciones. La competencia, en Europa, Asia y África. El guiño de Infantino, presidente de la FIFA, en 2021.
La candidatura conjunta de Argentina, Uruguay, Chile y Paraguay como sedes de la Copa del Mundo 2030 será oficializada este martes a las 12 en un acto que tendrá lugar en el complejo Julio Humberto Grondona de la AFA en Ezeiza.
Participarán de la presentación el presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia; el titular de la Conmebol, Alejandro Domínguez; el Ministro de Turismo y Deportes de la Nación, Matías Lammens; y los presidentes de la Asociación Uruguaya de Fútbol, Ignacio Alonso; de la Asociación Paraguaya de Fútbol, Robert Harrison y de la Federación de Fútbol de Chile, Pablo Milad, además de funcionarios deportivos de los tres países.
Domínguez, por la Conmebol, será una de las voces que argumentarán para lograr la candidatura sudamericana, sobre la base de lo que expresó en Doha en el Mundial de Qatar que ganó la Argentina en diciembre pasado. «El Mundial 2030 no es uno más, amerita un festejo con reconocimiento por los 100 años«, dijo entonces el dirigente paraguayo, quien consideró que debe jugarse en «Uruguay, Argentina, Paraguay y Chile»,países que ya confirmaron formalmente su candidatura desde hace tres años.
El máximo dirigente del fútbol sudamericano confió en reiteradas oportunidades en que la dirigencia del fútbol mundial pueda tener «un gesto de grandeza» para asignar la sede al lugar de origen de la Copa del Mundo, por encima de otros intereses. «Debemos reconocer que lo que hoy es el Mundial empezó en Sudamérica en 1930», dijo Domínguez en Doha durante la reciente Copa del Mundo.
El desafío más importante que tienen las cuatro naciones es organizar un Mundial de 48 selecciones, lo que requiere una infraestructura de estadios, hoteles, rutas, aeropuertos que no es pareja entre los países. Se dialoga en torno a llegar a un acuerdo para definir cuántas sedes tendría cada país. Algo que se potenció desde que se sumó Chile a ese esquema organizativo y hasta se había llegado a un borrador de locaciones. En una primera instancia se le reconocía a Uruguay el derecho al albergar en el estadio Centenario de Montevideo el partido inaugural y el final y los de su selección. El resto de las sedes se distribuía entre los otros tres países, pero todo será objeto de una nueva negociación.
La definición de la sede del Mundial 2030 se producirá en el 74° Congreso de la FIFA a celebrarse en 2024, dos años antes de la 23º edición de la competencia en Estados Unidos-México-Canadá. La idea de una candidatura conjunta para el Mundial 2030 surgió inicialmente de Uruguay y Argentina, que fueron los finalistas de la primera Copa de la FIFA celebrada en 1930 en Montevideo.
Pero en la puja por la organización del Mundial 2030, los países sudamericanos deberán competir con España y Portugal, que recientemente también manifestaron la intención de sumar a Ucrania a su candidatura. Una tercera alternativa, todavía sin confirmación oficial, podría configurarse entre Grecia, Egipto y Arabia Saudita.
Durante 2021, el presidente de la FIFA, el suizo Gianni Infantino, hizo un guiño a favor de la Conmebol: «Sería fantástico un Mundial en Sudamérica. Lo digo desde hace muchos tiempo, en Sudamérica se vive el fútbol de una manera increíble, el corazón del fútbol esta aquí», aseguró Infantino en esa ocasión, sentado junto al titular de AFA, Claudio Tapia, en un salón del predio que la AFA tiene en Ezeiza.
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El oficialismo busca aprobar la admisibilidad de los expedientes
La presidencia de la comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados oficializó hoy la convocatoria a la reunión del próximo jueves a las 11, en la que el oficialismo buscará aprobar la admisibilidad de los expedientes que se tramitan contra los cuatro integrantes de la Corte Suprema de Justicia.
Con su mayoría en esa comisión (16 sobre 31 integrantes), el Frente de Todos (FdT) tiene asegurada la admisibilidad del enjuiciamiento y la apertura del sumario para acumular las pruebas que sostengan la acusación contra los integrantes de la Corte Horacio Rosatti (presidente), Carlos Rosenkrantz, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti.
La comisión que conduce la legisladora oficialista Carolina Gaillard definirá qué aval se le da a cada una de las 60 causas incluidas en los 14 expedientes que se presentaron contra todos o cada uno de los jueces, según el caso.
A partir de la mayoría en la comisión, a Juntos por el Cambio -con 14 integrantes- sólo le queda la posibilidad de firmar un dictamen de minoría, o dos en caso de que la Coalición Cívica decida diferenciarse como consecuencia de los dos expedientes que inició previamente contra Lorenzetti.
El trigésimo primer integrante de la comisión, Alejandro ‘Topo’ Rodríguez, del interbloque Federal, anticipó algunos fundamentos que lo llevan a posicionarse en contra del proceso, aún a sabiendas de que, por la mayoría que ostenta el FdT, su postura no es determinante.
Movilización
Este martes 7 de febrero, organizaciones políticas y sindicales realizarán entre las 11 y las 13 una volanteada para exigir el juicio político contra los integrantes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Bajo la consigna «La justicia macrista persigue y proscribe a Cristina», la actividad será la primera de una agenda de acciones y se llevará a cabo en las inmediaciones del Palacio de Justicia y en otros puntos de la Ciudad.
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Avanza una mesa de diálogo para coordinar medidas
La Secretaría de Asuntos Estratégicos institucionalizó la Mesa Intersectorial del Hidrógeno, con la meta de avanzar en el diseño de una Estrategia Nacional para el Desarrollo de la Economía del Hidrógeno. La Mesa funcionará en el marco del Consejo Económico y Social, que depende de la Secretaría de Asuntos Estratégicos.
«La transición energética es una oportunidad para impulsar la industrialización y el desarrollo tecnológico de Argentina. Tenemos recursos naturales como el hidrógeno que vamos a exportar, pero la decisión compartida entre todos los actores es que ese proceso sea acompañado por la localización del desarrollo tecnológico y de producción industrial», dijo la secretaria de Asuntos Estratégicos, Mercedes Marcó del Pont.
Asimismo, la funcionaria indicó que «es necesario promover las condiciones para que los proyectos de inversión den lugar a eslabonamientos, no sólo en términos de equipamiento y bienes de capital sino también en servicios intensivos en conocimiento».
A través de la resolución 3/2023 se formalizó y se amplió la mesa interministerial que, a lo largo de los últimos años, reunió a representantes de jurisdicciones y entidades del sector público nacional, provincias y actores privados.
Dicha normativa publicada establece los siguientes objetivos: 1) coordinar y articular entre las diferentes jurisdicciones y entidades públicas las acciones y políticas que se implementen desde el Estado Nacional en materia de hidrógeno; 2) difundir insumos técnicos, específicos o transversales, relativos al hidrógeno a las diferentes áreas de gobierno, nacionales y locales, que integren la Mesa; 3) participar en la elaboración de la Estrategia Nacional del Hidrógeno, fomentando una economía del hidrógeno en la República Argentina, en consistencia con los planes estratégicos de las diferentes áreas de gobierno que participan de la Mesa y 4) promover el diálogo con diferentes actores del sector privado, la sociedad civil y el sector científico tecnológico, con un horizonte de construcción de consensos sobre los modos y tiempos en los que la economía del hidrógeno podrá desplegarse en el territorio nacional, así como recabar aportes que sirvan al diseño e implementación de políticas en materia de hidrógeno.
«El proyecto de Ley de hidrógeno verde y de bajas emisiones tiene como objetivo promover las inversiones necesarias para llevar adelante la exportación del recurso junto con el desarrollo de una economía del hidrógeno que dé lugar a la localización de desembolsos para integrar con producción nacional y articular con las capacidades científico-tecnológicas locales», afirmó Marcó del Pont.
La coordinación de la Mesa estará a cargo de la Subsecretaría de Estrategia para el Desarrollo y de la Dirección Nacional del Consejo Económico y Social. También contará con la participación de representantes de Jefatura de Gabinete y los ministerios de Economía; Ambiente y Desarrollo Sostenible; Transporte; Ciencia, Tecnología e Innovación; Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto; Trabajo, Empleo y Seguridad Social; las secretaría de Energía e Industria; la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación; YPF; y el Consorcio H2AR.
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La narración, que varía temporalidades y escenarios, despliega el conflicto por una casona durante tres generaciones. Salz cambió los escenarios por la dramaturgia en 2014.
“Las bombas no pueden vaciar la infancia”, dice Gertrud mientras mira un espacio polvoriento y vacío, el lugar donde vivió con sus padres antes de que la Segunda Guerra Mundial la dejara huérfana. La primera novela del dramaturgo Guillermo Salz, La casona de Almagro (Pacto de Lectura), narra las disputas por un petit hotel construido a principios del siglo XX en Buenos Aires entre los hermanos Manson: Amalia (hija biológica), que estudia Química en Alemania, logra ingresar al prestigioso Instituto Kaiser Wilhelm y es la madre de Gertrud, y Juan José (adoptado). La historia empieza en 2008 con el excoronel Juan José Manson (h), detenido por crímenes de lesa humanidad, que escribe en su diario: “me educaron para que continúe la cadena viril de los hombres que se sienten llamados a trascender por defender a la patria”. La narración, que alterna distintas temporalidades y escenarios geográficos, despliega el conflicto por la casona durante tres generaciones.
Salz (Buenos Aires, 1953), formado como actor con Lorenzo Quinteros, Augusto Fernández y Mirta Arlt, entre otros, cambió los escenarios por la dramaturgia en 2014. Tiene varias obras de teatro de su autoría representadas: Un minué para el desierto argentino, que dirigió Arturo Bonín en la sala Caras y Caretas; y Soy Jauretche, con puesta en escena y dirección a su cargo en el teatro El Tinglado. El 13 de marzo de 2020 estrenó Síntoma, ganadora del concurso Teatroxlaidentidad. La obra despliega la lucha de un hijo que ha sido robado en dictadura para encontrar su verdadera identidad. “El 20 de marzo se cerró el planeta -recuerda el dramaturgo y escritor-. Con mis amigos comentaba las obras de teatro que tenía en ciernes y un actor, Fabián Guzmán, me dijo: ‘eso parece una novela’. Yo mismo me encontré comprando novelas en pandemia para leer en el confinamiento, que fue muy angustiante. Échale la culpa a la pandemia, pero empecé a escribir ficción. De una semilla de idea hice un tronco, después las ramas y finalmente tuve que podar”.
La semilla de La casona de Almagro fue Juan José, un personaje que le permitió ir hacia atrás y hacia delante en el tiempo. “Robar un niño en la dictadura implica un daño social para todo un entorno; por lo tanto las historias laterales se ven afectadas por esa semilla del robo de un bebé”, advierte el autor de Jalepá ta kalá, que fue elegida y publicada por Argentores en el Concurso de la colección “Copetín de los autores”. “Cuando empiezo a escribir, no sé para dónde voy; los que me guían son los personajes. Lo que tengo como costumbre por escribir teatro es partir de un personaje: si está en la escena pienso de dónde viene y hacia dónde va. Ese de dónde viene, que uno en el teatro lo piensa pero no está en la obra detallado, me permite desarrollarlo en la novela y de esa manera desenvuelvo al personaje. La novela me permite viajar, sin posibilidades de freno alguno, hacia el pasado y hacia el futuro. Cuando escribo una novela, los personajes me llevan de la mano”, afirma Salz, que tiene tres novelas inéditas que escribió durante la pandemia.
El adolescente que vivía en Parque Chas lo único que quería era jugar a la pelota y hacer teatro. Por sugerencia de un tío se anotó en Ciencias Económicas. “Fue horrible”, resume Salz y cuenta que después estudió Letras y tuvo como compañeros a escritores como Alan Pauls y Charlie Feiling. Las dos carreras, que no terminó, le dieron una base para poder trabajar y a la par escribir teatro y ahora novelas. “Yo soy un gran lector que se quedó impactado por el boom latinoamericano. Me cuesta salir de ahí”, reconoce el dramaturgo y escritor una limitación en su horizonte de lecturas. “Dediqué gran parte de mi tiempo a la posibilidad de concretar una vida material que me resultó difícil desde chico. Perdí mucho tiempo en oficinas”, se lamenta y agrega que teatralmente lo formó Lorenzo Quinteros. “Yo trabajaba de día y ensayaba de noche; entonces llegaba al ensayo dormido o llegaba al trabajo dormido. Le robo tiempo al tiempo para poder hacer teatro y escribir”.
El tema de la identidad, la vía láctea de La casona de Almagro, emana de lo biográfico. “Me costó muchísimo saber quién soy porque no tuve una infancia feliz y viví en medio de un malestar constante”, confiesa Salz, que hizo teatro en dictadura “en cuevas”, pero también estuvo en salas más grandes, como el Margarita Xirgu. ¿Cómo era hacer teatro en dictadura? “Había cierta posibilidad de pasar por arriba de los dueños de la palabra volviendo a los clásicos, como Chéjov y Shakespeare. Pero otros, como (Eduardo) Tato Pavlovsky, lo sufrieron con persecuciones”. De los obras en las que actuó en dictadura menciona especialmente La gaviota, de Anton Chéjov, donde interpretó al viejo Sorin cuando tenía 23 años.
“Silvia Bleichmar plantea que el deseo de tener un hijo no es una cosa biológica sino un intento de reparación del malestar que se sufre mientras uno va viviendo; por lo tanto ese deseo ha llevado a muchas personas a tener un hijo biológicamente, a adoptar un hijo de manera legal, o a robarlo. Tener un hijo es un intento de reparación, lo que no quiere decir que sea algo moralmente bueno o no”, explica Salz el epígrafe de Bleichmar que eligió para su primera novela y revela que muchas lectoras y lectores han subrayado la frase de Gertrud: “Las bombas no pueden vaciar la infancia”. “En esa escena de la novela, ella está mirando el vacío, la casa que ya no está. Ver esa casa destruida puede ser muy triste, pero al mismo tiempo hay una certeza: lo vivido no te lo puede quitar nadie”, concluye el escritor.
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El intento fallido de juicio político a la Corte impulsado durante la transición de Duhalde y empujado luego exitosamente por Néstor Kirchner reaparece como punto de comparación del proceso actual. Duhalde alguna vez dijo que el problema había sido denunciar a todos los supremos a la vez como sucede ahora. ¿Conviene avanzar con un juicio en bloque o de a un juez a la vez? Pero, además, ¿sirve acusar si no habrá destitución?
Por estos días circulan interesantes comparaciones entre el intento fallido de juicio político a la Corte Suprema menemista durante el gobierno de transición de Eduardo Duhalde, el que luego empujó Néstor Kirchner y que logró desplazar a la vieja mayoría automática que había participado de la destrucción del Estado, y lo que sucede con el proyecto para enjuiciar al máximo tribunal actual, que no por diminuto carece de poder.¿Hay puntos de contacto? ¿Algún legado de esos juicios reaparece? ¿Cómo influye el contexto? ¿Los hechos? ¿Qué pasa adentro del tribunal? ¿Sirve acusar si no habrá destitución? Juristas y exlegisladores que vivieron los juicios previos dan su mirada.
En aquellos años (2002-2005) no existían las redes sociales, que hoy amplifican voces, mensajes cruzados y operaciones. Un tuit reciente de Miguel Licht, titular del Tribunal Fiscal de la Nación y antes secretario en la Corte, desnudó las internas supremas frente al enjuiciamiento: compartió una nota de La Nación de junio de 2003 que contaba que el cortesano Juan Carlos Maqueda le había pedido en una carta al entonces presidente del tribunal, Julio Nazareno, que renunciara.
«No me quedan dudas de lo que va a hacer Maqueda cuando termine la feria», ironizó Licht, con un paralelismo inviable. El punto es que esto fue retuiteado por María Bourdin, vocera de Ricardo Lorenzetti. Es difícil pensar que hable sólo por ella. Dos cosas quedan sobre el tapete: a la Corte no le es indiferente que se active el mecanismo de remoción, aunque la oposición la defienda y que parezca que el jury no prosperará; también revela un mensaje de Lorenzetti contra Rosatti y su intención de diferenciarse en el escenario actual.
El pedido de juicio político del oficialismo con 15 firmas (hay otros cinco) incluye a todos los supremos: Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, además Maqueda y Lorenzetti. La guerra del último con el resto creció después que se vio impedido de volver a la presidencia del tribunal, cuando se autovotaron Rosatti y Rosenkrantz, ambos elegidos por Mauricio Macri. Se había iniciado en 2018, cuando tras 11 años de poderío fue destronado por ese dúo al que luego se sumaría Maqueda. Ese trío hoy manda. Tres votos hacen un fallo. Según ciertas lecturas, Lorenzetti hace su juego para zafar del jury.
Todos serán citados por la Comisión de Juicio político si avanza la acusación. También llamaría a testigos —como el ministro de licencia Marcelo D’Alessandro y el vocero de Rosatti, Silvio Robles— y puede hasta secuestrar teléfonos con intervención judicial y pedir entrecruzamientos de llamadas, según confirmó la presidenta de ese cuerpo, la diputada oficialista Carolina Gaillard. Los denunciantes, antes, deberán ratificar sus planteos. Eso incluye a diputados de la Coalición Cívica que habían denunciado sólo a Lorenzetti. Será un desafío, dado que exponentes opositores dicen que no quieren ningún juicio político a la Corte y que si avanza no votarán otros proyectos.
El diputado del Frente de Todos Leopoldo Moreau usó también Twitter: «La oposición está en onda delirio. Dicen que el juicio político a la CSJ (la Corte) afecta la marcha de la economía pero paralelamente anuncia que van a bloquear el tratamiento de leyes como la de blanqueo, promoción agroindustrial, desarrollo del sector tecnológico y la regularización previsional».
Antes, el macrista Pablo Tonelli, había dicho que la oposición debía ir a la comisión de juicio político para interceder en las pruebas aunque no quiera el juicio. Dijo que el oficialismo apuesta a «desprestigiar» a los supremos «para provocar la renuncia de alguno». Esto abre un interrogante: ¿Se estará cocinando algún acuerdo?
Maqueda es el supremo más antiguo, promovido por Duhalde. Venía de ser senador del peronismo. En 2003 era el canal que tenía el gobierno de Kirchner para saber qué tramaba la mayoría automática menemista: amagaban con dolarizar el corralito y generar una catástrofe económica. Habían firmado ya un primer fallo en esa dirección, el caso «Smith». Usaban esa amenaza para evitar la destitución.
La carta de Maqueda hacia Nazareno era inédita. Le cuestionaba la «sobreactuación mediática de baja calidad, de lenguaje vulgar, chabacano y pendenciero, que agrede a las buenas costumbres y pone en riesgo el respeto por la cabeza del Poder Judicial». «Creo —le decía— junto con la sociedad toda que usted debe dar un paso al costado para preservar la imagen del Poder Judicial, que sus apariciones públicas han deteriorado en forma pronunciada».
Kirchner ya había hecho su célebre cadena nacional de seis minutos donde reclamó el juicio de «uno o varios» cortesanos que extorsionaban con los reclamos de ahorristas. Le pidió al Congreso «con toda humildad pero con coraje y firmeza» que asumiera «su rol institucional» y marcara «el hito hacia la nueva argentina que queremos, preservando la instituciones de los hombres que no están a la altura de las circunstancias».
Nazareno retrucó ante las cámaras y cuando le preguntaron sobre un posible fallo por el corralito dijo, habano en mano: «Sí, es una de las cosas que tengo que extorsionar». Al final renunció, igual que Adolfo Vázquez y Guillermo López. Eduardo Moliné O’Connor y Antonio Boggiano fueron destituidos (el primero en 2003 y el segundo en 2005) en tiempos en que era claro el apoyo político trasversal a la remoción.
El antecedente que aparece en los raccontos recientes es el juicio a aquella misma Corte promovido en tiempos de Duhalde, que se topó con que propios no quisieron apoyarlo. Hubo dictamen de la Comisión de Juicio Político, que comandaba Sergio Acevedo, pero no consiguió los dos tercios en el recinto.
Con el tiempo, Duhalde —que tampoco fue tan rotundo en estar al frente— diría que el problema había sido denunciar a todos los supremos juntos. La acusación, tanto en ese intento como en el jury posterior que avanzó, estaba enfocada en causas y decisiones que había tomado la Corte y se traducía en «mal desempeño». Ahora es igual pero la oposición insiste que no se puede juzgar por el contenido de las sentencias, aunque el quid de la cuestión son los efectos.
Con Duhalde, aparecían entre los cargos la inconducente investigación del atentado a la embajada de Israel, el rebalanceo telefónico, el intento por liberar el corralito, el fallo que benefició a Menem por contrabando de armas, entre otros. El segundo intento apuntó a algunos casos que revelan la pelea por el poder económico. Uno fue el fallo que favorecía a la empresa «Meller» que reclamaba 400 millones de pesos al Estado. Otro fue el «caso Macri» o «Sevel» (empresa que integraba Mauricio Macri), donde la imputación era obstruir una investigación por contrabando contra esa empresa.
La disputa económica reaparece ahora en el pedido de juicio político, que se hace eco del reclamo de gobernadores frente a la decisión de los supremos de otorgar, dos años tarde, una cautelar (supuesta medida urgente) a Horacio Rodríguez Larreta para que el Estado Nacional le entregue más fondos coparticipables para seguridad.
Luego se conocieron los chats de D’Alessandro con el colaborador de Rosatti, donde hablan de esa causa y el ministro intercambia ideas para una estrategia favorable a Juntos por el Cambio en la puja por el Consejo de la Magistratura. Ahí, otro punto del jury: el fallo que obligó a desarmar ese organismo que elige y sanciona jueces/zas y que Rosatti quedara como su presidente con una integración de 20 miembros usando una ley derogada.
Las/los diputadas/os denunciantes plantean que la Corte se arroga funciones del Ejecutivo y del Legislativo. En el caso del Consejo es evidente que todo apuntó a paralizarlo, a mantener casilleros judiciales ocupados por designaciones irregulares del macrismo y vacantes para que subroguen los amigos. La denuncia incluyó el 2×1 a favor de los genocidas y los desmanejos en la Obra Social del Poder Judicial.
Nilda Garré integró como acusadora, diputada del Frepaso, el jury que prosperó con Kirchner. «Con Duhalde fallaron las cuentas y en el recinto el juicio naufragó. Luego la clave fue la decisión política de Kirchner cuando se extinguía el menemismo. Ahora el PRO no está en retirada», señala Garré a Página/12.
«Dicen que la batalla está perdida, pero no se puede dejar de darla. El Poder Judicial hoy es protagonista de golpes de Estado, así como el poder económico. Aparecen militares, como en Brasil, pero dirige el Poder Judicial. La reacción debe ser el juicio político y que por lo menos se inicie un desgaste. La mayoría automática tenía personas de muy bajo nivel, no tanto los que enjuiciamos, Moliné y Boggiano. Ahora estamos frente a cuatro personas con nivel académico que expresan a un sector importante del poder y lo protegen. Pero el solo hecho de haber aceptado, dos de ellos (Rosatti y Rosenkrantz), ser nombrados por decreto, debería ser motivo de remoción. Lo mismo, haber repuesto una ley derogada del Consejo que comande Rosatti. Es de gravedad institucional», dice.
«Esto se parece más al frustrado juicio ‘colectivo’de 2002 que a los específicos de 2003 y 2005, que fueron individuales. Quizá el primero funcionó como preámbulo. La coincidencia con el segundo caso es el apoyo presidencial explícito. El otro juicio político colectivo lo hizo Perón en 1947. Un juez de la Corte renunció y los otros dos fueron destituidos. Una lección: fue un error proceder en un juicio en bloque. Otra, no puede haber una excursión de pesca. Por ahora no veo causales claras de destitución», dice Gustavo Arballo, constitucionalista y secretario de del Superior Tribunal de La Pampa.
Jorge Yoma tuvo, como senador, un papel activo en los juicios políticos anteriores. Hace memoria: «Esa Corte, la de la mayoría automática nos extorsionó. Lo hicieron en mi casa, en un reunión que me había encomendado Duhalde. Nos amenazaron con derogar la pesificación y dolarizar. Iba a ser una guerra civil. Era una corte indigna y el país estaba al borde del abismo. Pero el gobierno de Duhalde era de transición, no tenía poder político. Kirchner acompañó el enjuiciamiento con una reforma en el sistema de nominación de jueces de la Corte que lo jerarquizó y le dio transparencia. Estaba todo el sistema político de acuerdo».
Yoma aclara que fue compañero de la convención constituyente de Rosatti y Maqueda. «Son tipos dignos y no veo causales de juicio por el contenido de sentencias», agrega y dice que sólo ve fallas técnicas en los fallos cuestionados. «Demonizar a la Corte es funcional a los radicales y al PRO», remata.
«Cuando hicimos el juicio político buena parte del oficialismo y la oposición querían avanzar», recuerda Eduardo Di Cola, diputado en ese tiempo. «Ahí no mostraron interés de sostener un esquema judicial en aras de autoprotegerse, como ahora. No quieren el debate ante la sociedad. El desprestigio del Poder Judicial es el punto común«, afirma.
Raúl Zaffaroni, quien ingresó a la Corte Suprema con Kirchner, sostuvo que aunque es posible que «no avance ahora el juicio porque no tiene los votos, es útil porque visibiliza ante la opinión el daño que hace esta Corte. Generará mayor consciencia de que algo hay que hacer con el Poder judicial. Esta consciencia determinará que la política se ponga a pensar qué hacer. Eso lo tendría que haber hecho antes y no esperar la catástrofe, pero mejor tarde que nunca».
En alusión a los supremos cuestionados reflexiona: «No se trata de los cuatro jinetes del apocalipsis jurídico sino de la institución misma. Sería bueno que todos los políticos se pregunten: ¿Qué otra Corte hay en el mundo con cuatro jueces? ¿Qué otro país con códigos únicos no tiene casación nacional? ¿Qué otro país con control constitucional no hace que la jurisprudencia suprema sea obligatoria para todos sus jueces? ¿Qué otro país tiene una Corte que declara nula toda sentencia «arbitraria» sin que la Constitución Nacional la autorice? ¿A qué modelo de judicial se parece o responde el de la Argentina? A las cuatro primeras preguntas las respuesta es «ninguno», y a la quinta «a ninguno». Creo que es momento de ponerse a pensar».
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